“El pueblo es nuestra mayor musa, responsable del éxito, después de Dios y es el que nos mantiene”, dicen Raymond Pozo y Miguel Céspedes.
Entrevistar a estos dos conocidos humoristas, más que trabajo es un relax en medio de la rutina diaria. Ambos llegaron a la redacción de El Nacional y con su carisma y sencillez prácticamente la paralizaron.
“Somos gente de barrio, sabemos lo que está pasando, es el lenguaje que llevamos”. Su motivación para hacer humor es alejar de los problemas y afirman que los políticos se encargan de darle material para sus libretos. Con dos giras en agenda, a Estados Unidos y Europa, Raymond y Miguel, ahora bajo la tutela de Mon Lluberes, se presentarán el 31 de octubre, en el bar Lucía 203, en la Ciudad Colonial. Los comediantes, que también han triunfado en la música, sostienen que las redes sociales han tenido mucho que ver con su éxito como cantantes y que el propio público se encarga de pedirle temas a través de estas. Entre bromas transcurre la entrevista en la que hablan de sus éxitos y dificultades en sus 22 años de carrera, de ésta última producción, que incluye dos salsas con letras llenas de esperanza, motivadoras para alejarse de los vicios y un mensaje social, escritas por Milende Levita. Pero sobre todo destacan las bendiciones recibidas de Dios. Resaltan el trabajo de su equipo y la unión, afirmando que muchas de las cosas buenas salen durante sus viajes.
Los humoristas, a quienes el fallecido Freddy Beras Goico entregó el cetro como los Reyes del humor, promocionan “Navidad llorando”, un merengue que es su regalo navideño, que habla de la situación en el país y se identifica con el pueblo y sus necesidades. “Gozamos de un gran privilegio, antes nosotros pedíamos fotos, ahora nos la piden”.

