El licenciado Luis Abinader, candidato vicepresidencial del Partido Revolucionario Dominicano, retó recientemente a la doctora Margarita Cedeño, candidata a la misma posición, pero por el partido gobernante, a un debate público en torno a los problemas nacionales.
La propuesta del economista y empresario tiene la aprobación nuestra. Y ojalá la doctora Cedeño acepte el encuentro, cuyo medio por excelencia es la televisión dominicana, para que los electores tengan la oportunidad de apreciar sus ideas sobre los diversos problemas del país.
Particularmente, valoro la formación profesional del licenciado Abinader. Es un economista que maneja estadísticas actualizadas sobre los países del mundo y, especialmente, de la República Dominicana. Exhibe competencia al analizar la crisis europea, estadounidense y de otros lugares y la forma en que repercute en lo doméstico.
Expone sobre las causas y consecuencias de los problemas que registran la agropecuaria, zonas francas, turismo, educación, salud, energía eléctrica, seguridad ciudadana y jurídica, entre otros aspectos. Con verbo ágil y seguridad personal, cita múltiples argumentos sobre los juicios expuestos. Es un estadista.
Pero los medios, controlados casi todos por el gobierno, resaltan a Margarita, pese a que no tiene historial político y sus aportes intelectuales se ignoran. Se opuso a la entrega del 4% a educación y ahora (¡válgame Dios!) ofrece una gran escuela vocacional en los barrios pobres del Distrito, después de 8 años de gobierno.
Sin formar juicio no debes de hablar, dijo Sófocles. De todos modos, sería bueno que acuda a un debate con Luis. ¡Ah, se me olvidaba: por favor, Margarita, acaba de tomar licencia, porque no puedes usar los vehículos y otros recursos logísticos del Despacho en tu campaña! La ley no hace distinción de género. ¿O si?.

