Catalejo

Fuerza de guerra vuelve a dominar la política internacional

Fuerza de guerra vuelve a dominar la política internacional

Anulfo Mateo Pérez

La política internacional atraviesa una fase en la que la fuerza militar vuelve a ocupar el centro de la escena.

Las tensiones entre potencias se desplazan del terreno diplomático hacia la confrontación directa, creando un clima global de incertidumbre, inseguridad y temor al incremento de la violencia.

La guerra que involucra a Irán, Israel y EE.UU. refleja ese giro histórico. Bombardeos, sanciones y amenazas de escalada han sustituido la diplomacia, con el riesgo de un conflicto regional de mayor magnitud.

En medio de ese escenario internacional, América Latina también ha sido sacudida por hechos que tensan el equilibrio político del continente, como ocurre en Venezuela y las amenazas de EE.UU. a Cuba.

El caso más polémico ha sido el secuestro del presidente de Venezuela Nicolás Maduro y de su esposa Cilia Flores. Más allá de las posiciones ideológicas, el hecho introduce un precedente inquietante.

La retórica estratégica tampoco se ha detenido ahí. Declaraciones del presidente de EE.UU., Donald Trump, han advertido que Cuba podría recibir del imperio, mayores presiones políticas y económicas.

Estas afirmaciones han reavivado viejas tensiones en el Caribe, recordando episodios históricos en los que la región fue escenario de confrontaciones geopolíticas entre grandes potencias, durante la guerra fría.

La simultaneidad de guerra en Medio Oriente, crisis política en Venezuela y amenazas contra Cuba Revolucionaria sugiere la consolidación de una diplomacia basada en la coerción estratégica imperial en crisis.

La historia demuestra que, si la política internacional se rige por la intimidación, la estabilidad se vuelve frágil y los conflictos crecen; hay que impedir que la fuerza se emplee para violar derechos entre naciones.