Opinión

El vaivén haitiano

El vaivén haitiano

El vaivén haitiano en la frontera, en sus diversas acepciones, tiene que tener un término a corto o a mediano plazo, porque está latente de manera continua y permanente, sin que el remedio se vislumbre en el horizonte, alejándose la posibilidad de la construcción de una gran muralla en la zona, por la falta de voluntad política reinante que solo aplica paños tibios dejando a un pueblo, sin esperanza de resolver un problema que afecta la salud de la Patria.

En realidad, son encomiables los esfuerzos de los sectores público y privado en la tarea de la forestación en el país, sembrando miles de árboles, donde la mano criminal haitiana ha cortado miles de plantas para convertirlos en carbón, y en otros casos para sacar una esencia perfumada del arbusto conocido como guaconejo, a fines de procesarlo y exportar perfumes que deja buenos dividendos en dólares a Haití, a costa de la vegetación dominicana, cada día menguada por los depredadores ilegales.

Ahora mismo hay ofertas por más mil millones de dólares de organismos multilaterales y de gobiernos, para el desarrollo de proyectos en la frontera dominico haitiana, tomando como referencia la experiencia de Laredo, entre Estados Unidos y México.Y se busca que Haití se integre. Empero, la crisis política ha impedido que se articule un programa en conjunto.

Y aunque sigan los problemas institucionales en Haití, los proyectos comenzarán a ejecutarse en la parte dominicana como manda la Constitución de la República, específicamente en sus artículos 10 y 35, con el propósito de estimular a los habitantes fronterizos a trabajar en su zona, en un clima de convivencia y cerrar el avance de los haitianos que han adquirido inmuebles, pese que existe una prohibición expresa de nuestra Ley Sustantiva.

Los recursos de los proyectos fronterizos provienen de los organismos multilaterales como el Banco Interamericano de Desarrollo, el Fondo Monetario Internacional y gobiernos de diferentes países, los cuales serían canalizados a través del ministerio de Relaciones Exteriores que ya ha dado pasos concretos enviando comisiones a la zona Laredo e Iqueque, Chile.
La iniciativa es altamente positiva y merece el aplauso de quienes nos preocupamos por la nacionalidad dominicana.

El Nacional

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