¿Qué Pasa?

El Viollinista en el Tejado

El Viollinista en el Tejado

 Guillermo Cordero declaró anoche que se encuentra en pre-producción del espectáculo de los 50 años en el arte de Niní Cáffaro, a montarse en el hotel Jaragua en  noviembre y que ha coordinado con sus abogados para enfrentar en las instancias judiciales  todo lo relativo a la sentencia de la magistrada Cleopatra González Almonte, presidenta de la primera sala del Juzgado de Trabajo del Distrito Nacional.  Afirmó que ha pagado 14 millones 900 mil pesos al personal que trabajó en El Violinista en el Tejado que representa la totalidad de los ingresos recibidos hasta ese momento por la producción.

 Faltan cinco millones de pesos que le adeudan a él por concepto de patrocinio. Los ingresos con los que se pagó a la mayor parte del personal que participó en El Violinista en el Tejado  provienen de: 5 millones que pagó el Teatro Nacional en un cheque por concepto de venta de boletas, y diez  millones por patrocinios, incluyendo cinco del pago de la telefónica Orange.

 La deuda entonces era de un millón 89 mil pesos,  muy inferior al monto pendiente por ser recibido. Ese trabajo realizado y no pagado, cuya validez no niega el productor,  originó la exigencia natural de quienes trabajaron  en la producción y, al parecer, la forma en que se hizo el reclamo rompió las referencias de amistad y consideración que se debían todas las partes involucradas, radicalizando la situación y permitiendo que llegara a extremos que no debían ubicarse. De acuerdo con la ficha técnica del espectáculo en total participaron  87  artistas ( se incluye a los músicos de la orquesta y el cuerpo de bailes) y una parte de los actores, técnicos y otros recursos humanos.

La demanda ante la justicia fue llevada por  11  de los talentos que actuaron:  Nuryn Sanlley,  Katherine Peña Sanlley, Josué Guerero, Iván García, Manuel Tedin, Alejandro Ceara, Laura Calderón, Robmariel Olea, Karla Johanna Sepúlveda, Javier Guerrero y Sharlene Taulé. El caso fue llevado por los abogados Miguel Santana, Jerica Rodríguez Arredondo, Audy Alcántara.

 Waleska Ruiz  y uno identificado solo por el apellido Suárez. La sentencia emitida  en la primera sala del Juzgado de Trabajo del Distrito Nacional presidido por la honorable magistrada Cleopatra González Almonte, se dio lectura a la sentencia que condena a Guillermo Cordero al pago de la suma de un millón ochenta y nueve mil pesos (RD$ 1,089,000.00), a lo que se adiciona una indemnización del 90% del monto a pagar y la responsabilidad de sufragar las costas del proceso.

Choque

Al parecer,  el quit del asunto radica en choque de temperamentos, incapacidad de parte y parte para adoptar una actitud humilde y con capacidad para negociar llanamente una deuda pendiente. El conflicto apunta hacia una postura en la que se vincularon los egos, la arrogancia propia del medio artístico y la poco entendible radicalidad que matizó a ambas partes, dejando que el asunto llegara al punto de deteriorar el fundamental lazo de amistad que debe primar entre colegas.  Falto humildad por una parte y capacidad de dialogar por la otra. Una pizca de apertura al diálogo, habría sido suficiente para evitar este  asunto.

Su vida

Guillermo Cordero  Pereyra realizó  su primer trabajo coreográfico a los 17 años.  Estudió danza y producción  durante seis años en el Alvin Allen American Dance School, en el Phil Black Dance Studio y en el Carnegie Hall School of Ballet e hizo estudios de dirección de espectáculos y televisión en el Center for the Media Arts, en New. York. Su primer gran espectáculo fue Bailando, en 1986, y su primer gran reto fue el montaje de la apertura de los Juegos Centroamericanos y del Caribe, en ese mismo año. Ha producido y dirigido más de 30 grandes producciones.(Personalidades Dominicanas. Rafael Molina Morillo).

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación