A mediados de año se celebran las elecciones en la Universidad Autónoma de Santo Domingo para escoger a las nuevas autoridades que deberán dirigir a la academia estatal por los próximos cuatro años.
Hablo del rector, cuatro vicerrectores, nueve decanos e igual número de vicedecanos, decenas de directores de departamentos académicos, coordinadores de cátedras y los directores y subdirectores de los diversos recintos de provincias del país.
Las autoridades de la universidad estatal se escogen mediante mayoría absoluta, la mitad más uno de los votantes, que son el total de los profesores más un porcentaje menor de estudiantes y empleados. Para la rectoría regularmente se presentan varias candidaturas y en la mayoría de los procesos se ha requerido una segunda ronda electoral, en la que participan las dos opciones de mayor apoyo, para la elección definitiva.
Para el certamen venidero también correrán por la rectoría múltiples opciones, aunque cada vez el número se reduce, porque los candidatos de menores posibilidades tienden a declinar por los proyectos de más perspectivas. La maestra Emma Polanco arrancó como puntera y durante todo el trayecto encabeza las encuestas de opinión.
Nunca una dama ha alcanzado la rectoría de la UASD, pero de mantenerse la correlación de fuerzas actual la doctora Polanco podría ser la primera en ocupar el máximo cargo de esa academia, rompiendo con un balance discriminatorio hacia las féminas.
Naturalmente, Polanco tiene el antecedente favorable de haber sido candidata muy votada en dos oportunidades —en 2008 y en 2014–, pasando a la segunda vuelta en sendas ocasiones, estando a punto de dar una gran sorpresa en la última oportunidad.
Es la razón por la que una vez el doctor Iván Grullón se convierte en rector, la señora Polanco es percibida como la próxima rectora, madrugando en su campaña con su estructura más un segmento de profesores que tienen concepto de la oportunidad (¡No son oportunistas!) y suelen apoyar al candidato de mayor proyección.
Hablé con el profesor Nino Feliz, candidato a la rectoría de la UASD, y me dijo que sus posibilidades son buenas. No sé si este es el momento de Nino Féliz, pero estoy convencido que es el mejor candidato. Es un gran académico, honesto y excelente ser humano. Es la UASD la que se beneficia con una gestión de Nino Féliz.

