Los documentales de René Fortunato son un legado para la historia del mundo, no sólo de la República Dominicana y el Caribe, en opinión de Romy Schmidt, directora ejecutiva del Museo de la Memoria Histórica y los Derechos Humanos de Santiago de Chile. Se necesita una vida y una buena dosis de valentía para preparar ocho horas en torno a la memoria histórica de un país, mostrando a su vez las diferentes etapas de las violaciones de los derechos humanos. Debió ser un trabajo muy doloroso, afirmó Romy Schmidt, al referirse a los documentales del realizador dominicano. El Museo de la Memoria Histórica muestra los crímenes y atentados contra la vida y la dignidad de las personas ocurridos en Chile entre el 11 de septiembre de 1973 y el 10 de marzo de 1990. Es el más grande de su tipo en Latinoamérica, con más de cinco mil quinientos metros cuadrados de construcción. Las palabras de Romy Schmidt, ex ministra de Bienes Nacionales durante el gobierno de Michelle Bachellet, se produjeron durante el acto donde René Fortunato donó la colección completa de sus largometrajes documentales al recién reinaugurado Museo de la Memoria Histórica y los Derechos Humanos.

