Por su amplia variedad, el mercado del juego se ha convertido en una fuente importante de generación de empleos y aportes al fisco. Sin dejar de reconocer que los juegos de azar son el impuesto a la esperanza que paga la gente.
Aunque también haya mucho que lohagan más por diversión que por necesidad de darse con unos buenos pesos. Sólo el consorcio canadiense Dream Corporation, la empresa de entretenimiento más grande del país, cuenta con más de 5,000 empleos directos a través de 12 casinos, 500 bancas deportivas y 1,200 de loterías.
La firma, para beneficio de la economía, ha acordado ampliar sus inversiones con El Gordo Iberoamericano, una nueva lotería que sorteará semanalmente 250 millones de pesos.
El sorteo cuenta con el auspicio de la Lotería Nacional. Si se agregan los empleados de otras loterías y de las carreras de caballos, son miles y miles las familias que subsisten del mercado de las apuestas en un país donde se juega hasta a la picada de ojo.
