Los empresarios ofertaron este lunes un aumento de un ocho por ciento de aumento salarial para los empleados con la condición de que sean reclasificadas las Pequeñas y Medianas Empresas (Pymes), propuesta que enseguida las centrales sindicales consideraron “inaceptable” y la calificaron como “una burla” a los trabajadores.
Jacobo Ramos, de la Confederación Nacional de Trabajadores Dominicanos (CNTD), manifestó que las centrales sindicales insistirán en un alza de un 30 por ciento para el salario mínimo, retroactivo a julio del año 2014.
La propuesta de un 8% la hicieron hoy los empleadores durante una reunión que se realizó en la sede de la Confederación Patronal de la República Dominicana (Copardom), la cual se inició a las 9:00 y concluyó a las 10:30 de la mañana.
Ramos sostuvo que la propuesta de los empleadores lo que distancia más un posible acuerdo de cara a un aumento salarial justo y necesario como se los merecen los trabajadores del sector privado.
En la reunión por los las centrales sindicales estaban Jacobo Ramos, de la CNTD; Gabriel del Río y José Luis de León, de la Confederación Autónoma Sindical Clasista (CASC), y Rafael Abreu (Pepe), por el Consejo Nacional de Unidad Sindical (CNUS).
En tanto, por los empresarios encabezaron la reunión Joel Santos, presidente de Copardom; Cirse Almánzar, de vicepresidenta ejecutiva, de la Asociación de Industria de la República Dominicana (AIRD), Pedro Rodríguez y Jochy Vicente.
“Los empresarios saben que aquí se debió aplicar un nuevo aumento salarial en julio del 2014, y sin embargo por la complicidad del Comité Nacional de Salarios (CNS), no se incrementaron los sueldos, y por eso pedimos que sea retroactivo a julio del año pasado”, apuntó.
El sindicalistas precisó que el miércoles se realizará la reunión en el CNS y que si los empresarios persisten con su “burlesca oferta, desde ese momento se romperá el diálogo y entonces nos iremos a los métodos que nos consagra la Constitución de la República y las leyes, que es la protesta”.
Ramos precisó que el tema de la reclasificicón de las Pymes por ahora es improcedente y no es más que una táctica dilatoria de los empresarios para prolongar las discusiones hasta julio próximo, cuando se cumple un año de que debió aplicarse el aumento salarial.

