Ruinas venerandas de otros tiempos es lo que queda de lo que fue el ingenio Ozama, en el poblado San Luís, donde miles de personas encontraban sustento. Tras el cierre, le cayeron como pirañas y sólo permanecen allí los recuerdos y lo que no pudieron llevarse. Memorias venerandas de otros días del pasado esplendor reliquias frías, diría Salomé Ureña. Foto jorge gonzalez

