El Nacional
SANTIAGO.- Enfermeras del Hospital Regional José María Cabral que paralizaron sus servicios levantaron anoche la huelga que mantuvieron por varios días, luego de arribar a un acuerdo con la dirección del centro de salud.
El acuerdo implica el pago de los salarios atrasados que reclamaban, así como mantener abierto el diálogo con las autoridades.
El doctor Nelson Báez Noyer, a nombre del Cabral y Báez, y Silvano Gerardino, del Sindicato Nacional de Trabajadores de Enfermería (Sinatrae), convinieron devolver la armonía al centro asistencial tras cuatro días de paralización de las actividades de una parte del personal paramédico.
Gerardino, hablando en representación de las enfermeras y enfermeros, dijo que entre las conquistas que planteaban figuraba llamar a consejo al encargado de seguridad del centro de salud a fin de evaluar su actuación contra ellos, sin que se descarte su cancelación.
De igual manera manifestó que se valora la acción del encargado administrativo del centro de salud, quien entregó cheques sin fondos a las enfermeras la semana pasada.
En relación al personal nominal, dijo que ya comenzó a pagárseles los cheques atrasados desde octubre del año pasado, incluida la regalía pascual para algunos.
Y sobre los incentivos de Senasa convinieron autoridades del Cabral y Báez y el personal paramédico, en que la Regional de la Secretaría de Salud haga entrega de la planilla con la asignación del personal y si no se corresponde, modificarla en el hospital entre los días jueves y viernes de esta semana.
Los acuerdos pactados entre enfermeras y autoridades hospitalarias destaca la necesidad de mantener un ambiente de convivencia y paz para el mejor desempeño de las labores de este centro asistencial.
Las autoridades del Cabral y Báez alegan que el hospital tiene una iliquidez económica tras el robo de más de 700 mil pesos de que fue víctima en diciembre pasado, cuando fue atracado un mensajero del centro.
También afirma que por el desmonte de la cuota de recuperación que cobraba a los pacientes no asegurados debido a la entrada del nuevo régimen de seguridad que se implementa, hace facturación a pacientes pero no recibe el total de lo que factura porque lo tramita al Senasa y otras entidades aseguradoras.
El hospital tiene presupuesto asignado de la Secretaria de Salud Pública de diez millones de pesos al mes.

