Mary Leisy Hernandez
Marilei@hotmail.com
Roma bajo la lluvia
Roma, Italia.- Llovía durante nuestras vacaciones en Italia y como no somos de sal ni de azúcar, igual salimos a caminar por sus calles, a admirar su arquitectura, su historia, su arte. A fotografiarnos en la Fontana de Trevi y en todas sus plazas y fuentes, con la suerte de que era inviernos y la fontana era toda para nosotros y una pequeña multitud. Nada que ver con el verano, cuando la gran cantidad de turistas hace las filas demasiado largas para entrar a los museos, a los sitios históricos y a todos lados. Es nuestro segundo viaje a Roma y es como ver una Roma distinta.
Lo bueno de los países con estaciones marcadas es que en cada período del año se disfruta de un paisaje distinto, de una actitud distinta en la gente, en las calles. En Roma hay tanto que ver que cada viaje puede estar lleno de novedades. Ahora fuimos a una ópera en una bonita iglesia del centro, y estando en la cuna de la ópera disfrutamos de estractos de La traviata, Madame Butterfly, El Barbero de Sevilla y otras obras de este género. Por El Foro Romano, el Coliseo y otros espacios de la Roma Imperial apenas pasamos, esos lugares ya lo habíamos visitado en un primer viaje. Ahora caminando por lugares que nos hicieron cruzar por la Plaza del Popolo, Plaza Navona, Mercado di Fiori y otros espacios ideales para los que les gusta disfrutar del aire libre y los espacios públicos. Para tener vistas panorámicas de Roma subimos a la cúpula del vaticano y al castillo San Angelo. Impresionante. Caminamos al borde del Tiber, cruzamos sus puentes, su barrio gótico y visitamos muchos otros muchos lugares que en muchos casos no son precisamente los más emblemáticos de esta turística capital europea.
Roma tiene público casi para todos los gustos: Para los cristianos católicos tiene el Vaticano y un montón de iglesias. A veces dos y tres en una sola cuadra. Para los amantes del arte y la cultura tiene su historia y cientos de museos llenos de sorpresas y belleza, mientras que para los que le gusta la buena gastronomía tiene muy buena comida y no solo pasta y pizza.
Para mi lo más interesante de Roma es sentir que caminar por sus calles es como pasear por un gran museo al aire libre, en el que a cada paso se detiene mi mirada con un capítulo de su historia y un trozo de su arte.
