Mary Leisy Hernandez
Marilei@hotmail.com
En el Sur de la isla
Pedernales, República Dominicana. La primera parada fue en las Dunas en Baní donde escogimos ir en el atarceder para evitar el sol en la hora más picante y así disfrutar mejor de la camina y la sensación de la arena en los pies. Subimos hasta lo más alto para contemplar mejor el bello paisaje desde aquella especie de pequeña réplica del desierto.
Desde Las Dunas dimos una vuelta por Las Salinas para ver a vuelo de pájaro tanta belleza azul y luego aceleramos el paso hacia el sur profundo tomando un camino que nos permitiera contemplar el paisaje marítimo de Palmar de Ocoa. Pena que no podíamos detenernos en todos y cada uno de los lugares que merecen una visita o un chapuzón.
Tres días es muy poco para contemplar todo lo bello que tiene el sur de la isla dominicana, eso explica el porqué de tantos conflictos para que la zona sea aprovechada de la mejor manera turísticamente. Demasiados intereses lo han impedido y ahora no se si creerme el cuento de que la inversión hotelera es un peligro para el ecoturismo.
En Barahona tuvimos la intención de hacer mucho, pero al final solo pudimos disfrutar de las cascadas de agua dulce de San Rafael y del paisaje del camino hacia Pedernales que nos hizo pasar por Enriquillo, Oviedo y otras comunidades. Lo que no podía quedarse era Bahia de las Aguilas y como era un día de semana tuvimos 8 kilómetros de playa de arena blanca y agua cristalina para nosotros y unas cuantos visitantes más.
Estuvimos en el Hoyo de Pelempito y nos detuvimos en el kilómetro 32 para sentir la sensación del Polo magnético que se puede apreciar de camino. Luego mientras contemplábamos Pelempito, nos lamentamos de la pobre información, la poca señalización, la casi nula promoción y el poquísimo seguimiento que se le da a estos destinos ecoturísticos que tenemos como tesoros.
De regreso hicimos un paseo en bote por la Laguna de Oviedo por pura casualidad y nos bañamos en las cristalinas aguas de una piscina azufrada.
Compramos langostas en Juanillo a muy buenos precios para disfrutar al día siguiente en familia mientras compartiamos todas las maravillas que vivimos en el sur de nuestra isla.
