Fiesta internacional
Brasilia, Brasil. Un francés fue vestido con el elegante traje de gala de los vietnamitas, una joven de Bosnia con un largo traje gitano, un portugués con una colorida camisa de seda de Filipinas y así cada uno de los invitados con una ropa o detalle típico de su país o de alguna región de otro país.
Fue una fiesta internacional muy interesante, en la que muchos países fueron representados a través de la vestimenta, pero igual, porque contó con la participación de muchas nacionalidades: España, Bélgica, México, Italia, Finlandia, Inglaterra, Chile, Argentina y entre otras las mayores representadas: Brasil y la República Dominicana.
La idea fue mía, aprovechando que vivo en Brasilia, una de las capitales del mundo que más representación diplomática tiene. La intención festejar en Brasil la despedida de mis 40s en grande y lo logré. Me vestí con las plumas y el brillo del carnaval de Río y bailé samba, merengue, salsa, bachata y otros ritmos del mundo.
De República Dominicana viajaron para la ocasión seis familiares y eso hizo que junto a la representación de la Embajada Dominicana, el traje tipico con los colores de la bandera tricolor fuera el más usado, seguido de la ropa indú que fue vestida por representantes de Bélgica, Brasil y República Dominicana. También se destacaron a través de la vestimenta las culturas de Guinea Bisao, Croacia, Salvador de Bahía, Sevilla, Perú, Los Andes, entre otras.
Yo como dominicana quise poner un toque de mi país en la fiesta y coloqué en un rincón un traje del carnaval de Los papeluces de mi Cotuí y una bandera dominicana. En la mesa coconete, masita, dulce de coco, de leche y otras delicias que me trajeron mis invitados desde Quisqueya.
En un momento de la fiesta los dominicanos intentamos enseñar a bailar merengue. Antes, los brasileños dieron una muestra de samba y al final, todos bailaron de la manera que le pareció, al fin y al cabo lo emocionante es seguir al ritmo de la música y ser feliz donde nos toque bailar,
