Como si estuviera allá
La Paz, Bolivia. Temprano en la mañana comenzó la fiesta navideña en nuestra casa de Bolivia. Johnny Ventura fue el primer intérprete con “Salsa pa’ tu lechón”, oportunidad idónea de recordar diversos platos que se degustan en la navidad dominicana, gracias a que la canción reseña las tradiciones culinarias de la temporada.
El segundo tema fue del Conjunto Quisqueya con un popurrí de canciones inspiradas en viejas composiciones.
En ese momento mi mente se trasladó a la Dominicana de mi primera juventud, a la de mi infancia y a la de todos los tiempos.
Hace mucho ya, que no paso unas navidades en mi patria, pero con esta música sentí revivir mis días navideños con mi gente y mi pueblo.
Milly Quezada continuó el concierto bailable y ahí comencé a dar pasitos sola mientras organizaba la casa para la cena de noche buena y la llegada de nuestra hija de Europa.
La fiesta duró todo el día e incluyó música con Kinito Mendez, Fernando Villalona y muchos otros artistas dominicanos que han incluido en su repertorio interpretaciones navideñas.
El que más hondo me llegó de todos los temas que escuché fue “ El niño Jesús” de Antonhy Ríos, un tema que canté, bailé y lloré al mismo tiempo.
Ríos retrata lo que es la navidad para muchos: prisa, indiferencia, desigualdad social, olvido, indigencia, en fin.
En medio de la alegría que sentí al escuchar música navideña dominicana estando lejos, la canción me hizo reflexionar y darme cuenta, que Navidad no es navidad sin solidaridad. Si solo hay luces, colores, lujo, comidas y fiestas, no es una verdadera navidad.

