El poder de las pérdidas
Pocas cosas son más fuertes que el duelo, para mover a los vivos.
La pérdida de seres queridos hace reaparecer, reconciliar, unir y muchas veces, retomar caminos perdidos, suavizar relaciones quebradas. Nadie pasa por la muerte de alguien cercano sin quedar transformado. Ni siquiera el más insensible e indiferente.
No a todos nos provoca lo mismo ni de la misma forma, pero la muerte siempre mueve en lo más profundo de nuestro ser y esto, de alguna manera, se manifiesta por fuera, en las relaciones con los demás.
Lo que digo, no solo lo digo por el encuentro entre los dos recién confrontados líderes dominicanos: el ex presidente Leonel Fernández y el actual presidente Danilo Medina. Aunque vale destacar, que las condolencias de Fernández a Medina por la muerte de su padre, merecen ser tomadas como evidencia, de las fuerzas que mueve la muerte.
Cada abrazo y cada condolencia recibida es siempre bienvenida en momentos de tristeza. Las palabras expresadas nos llegan profundo. Cierto, la ceremonia de la muerte se transforma hasta determinado punto, en un evento protocolar, pero lo que se siente dentro es distinto: la sensibilidad está a flor de piel y lo que nos queda dentro nos sigue trabajando aún más, después de los ceremoniosos 9 días, cuando nos quedamos solos con nuestras sensaciones.
Esperemos que algo positivo dejen las condolencias de Fernández a Medina y que repercuta en una manera más armoniosa de hacer política. Igual, que sensibilice a los que aún en momentos como estos, no quieren aproximarse a dar un abrazo solidario.

