Córdoba, España.- La crisis parece no dañar la fiesta de los españoles y menos bajo el fuerte sol de Andalucía, donde pasamos una semana disfrutando del calor y el ambiente de esta región de España. Las noches de tapas siguen siendo alegres en el Sur de la Madre Patria, la gente sigue invadiendo los bares para tomarse sus cañas, puede que para olvidar.
Hacer un análisis comparativo se nos hace difícil. Si antes de la tan mencionada crisis los españoles salían aún más o eran más alegres se nos hace difícil de decir. Lo que si podemos decir es que las calles de esta parte de España se sienten llenas de dinamismo y no precisamente por el turismo. La gente sigue siendo conversadora, alegre y simpática, por lo menos esa fue nuestra impresión al visitar Sevilla, Córdoba y Granada.
Disfrutamos al visitar los monumentos más emblemáticos de cada ciudad: en Córdoba no podía quedarse la mezquita, en Sevilla entre otros el Alcázar y en Granada La Alhambra, pero lo que más disfrutamos fue caminar por sus calles y sentir esa presencia gitana que parecía perseguirnos en cada rincón que visitamos, lo mismo que la presencia árabe, muy marcada en la arquitectura, la comida, la artesanía, el baile y todos los elementos que conforman esta cultura.
Pena que el tiempo no nos alcanzó para más. Conocer una ciudad te da ganas de seguir a la otra. Cada una tiene sus grandes encantos, pero preferimos andar despacio para disfrutar de las particularidades de estas tres ciudades y poder detenernos a comprar su artesanía, a comer sin prisa en sus bares toda su diversidad de tapas, contemplar el colorido de sus tradicionales patios y jardines y ver en detalle los elementos árabes y mudéjares que hacen de su arquitectura un gran espectáculo.
Cuando se habla de Andalucía la gente piensa en playas, así que hicimos una paradita en Neija, para mojarnos los pies en las aguas de su mar mediterráneo y de camino contemplar el paisaje en el espacio denominado El balcón de Europa y luego regresar con la satisfacción de sentir que España y los españoles parecen seguir siendo los mismos a pesar de su actual situación económica.

