¿Qué Pasa?

Entre el cielo y tierra

Entre el cielo y tierra

Bruselas, Bélgica.- Ayer compramos un enorme oso de peluche blanco en tan solo un euro, gracias a la brillante tradición de los bruselenses de convertir ocasionalmente algunas calles de diversos barrios en un gran mercado de segunda mano, donde la gente del vecindario vende a muy bajo precio artículos en perfecto estado que ya no necesitan.

El hermoso y cuidado oso de peluche se libró de ser lanzado al zafacón. Dará alegría al niño que se lo regalaremos y permitirá a quien lo vendió abrir espacio en su casa para otras cosas que ahora le son más prioritarias. Buena manera de seguir dando buen uso a lo que tanto nos sirvió.

Como en Bruselas, en muchas otras ciudades de Europa y en Estados Unidos esta actividad tiene mucha tradición, lo que permite ayudar al medio ambiente evitando lanzar a la basura artículos servibles que en muchos casos con el paso del tiempo le tomamos mucho cariño.

Encontramos este mercado vacía desvanes por casualidad y sin saber de qué se trataba nos motivamos a detenernos gracias al dinámico ambiente que vimos con gaiteros desfilando por las calles, juegos infantiles, presentaciones artísticas y un mar de gente degustando comidas y bebidas.

Un adolescente vendía sus cuentos infantiles en menos de un euro bajo la supervisión de su madre y una señora nos ofertaba un bolso rojo Vogue y otras pertenencias de muy buena calidad que su hija desechó. Las escenas eran diversas y había de todo para escoger. Al final nos quedamos con un set de tazas en porcelana de 1930 y otras piezas de colección que permitieron a su vendedora hacer un poco de dinero y de espacio.

Hay todo un calendario de estos mercados en Bélgica y en muchas ciudades del mundo. Ojalá que la iniciativa se extienda a Dominicana. Una buena manera de que los que tienen menos puedan adquirir lo que ya no quieren los que tienen más.

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación