Mary Leisy Hernandez
Marilei@hotmail.com
En el país más pequeño del mundo
Roma, Italia.- Eran las 10 de la mañana en Roma cuando nos dirigimos al Vaticano para estar presentes en la habitual bendición papal de los domingos al mediodía y visitar los atractivos de este lugar constituido en el Estado independiente y soberano más pequeño del mundo. Pena que los domingos cierra el museo papal y la capilla sixtina, de todos modos ya fue mucha emoción para un solo día.
Nos hospedamos cerca del Coliseo y de allí tomamos un bus que nos dejó en el Puente San Angelo, desde donde caminamos despacio hasta la Plaza San Pedro, deteniéndonos a ver de paso el Castillo San Angelo, los puestos con souvenirs y cada vez más cerca, la imponente basílica.
A poco más de las 11:00 de la mañana llegamos a la Plaza San Pedro, donde desde bien temprano comienza a llegar gente de diferentes países para garantizar buenos puestos cuando el papa salga por su ventana.
Banderas de diferentes países ondeaban en el lugar. Mientras más se acercaba la hora mas gente se congregaba y al fin, el reloj marcó las 12, se corrieron las cortinas y salió el papa Francisco para saludar en varios idiomas y orar para todos por unos quince minutos.
Una vez terminada la intervensión del papa, se hizo enorme la fila para entrar al templo más grande del catolisismo.
Nosotros primero subimos a la cúpula y desde allí admiramos la belleza del arte de Miguelangelo y todos los artistas que intervinieron con sus obras a darle belleza a la basílica San Pedro.
Luego subimos a lo más alto para admirar los jardines papales, la arquitectura del Vaticano y de toda Roma. Impresionante vista.
Avanzaba la tarde cuando bajamos hacia la basílica para admirar de cerca esta antigua edificación del siglo XVI y nos pareció interesante lo que simultáneamente se produjo: Unos peregrinos participaban de una celebración eucarística, mientras el resto de los presentes nos quedamos admirando y fotografiando los detalles que convierten el lugar en un espacio museográfico.
Así es siempre en el Vaticano y en todos los impresionantes monumentos cristianos.
