Opinión

Epidemia coronavirus

Epidemia coronavirus

Ernesto Guerrero

Las medidas tomadas por el Ministerio de Salud para impedir la epidemia son válidas pero insuficientes. Aunque los casos reportados son todavía importados, el ministro no puede garantizar que el virus no está circulando en la población. Para ello, hay que establecer un sistema de vigilancia que incluya pruebas diagnósticas a los sintomáticos compatibles con la enfermedad y todos los contactos identificados. Y eso… no se está haciendo.

La epidemia (nos afecte o no) traerá graves consecuencias sociales y económicas. Por tanto, urge tomar acciones más enérgicas. Lo primero es: designar un director y equipo técnico profesional confiable, que responda directamente al ejecutivo; asignarle un presupuesto (no menos de 100 millones de dólares) y autoridad para reclamar apoyo inmediato a cualquier otro ministerio.

En ocasiones, los medios de comunicación difunden informaciones contraproducentes, por tanto, amerita disponer de una “línea de auxilio” que responda de manera clara y científica, las múltiples inquietudes que hoy tiene la población. Iniciar en los medios, una agresiva campaña de prevención, procurando que la gente se lave las manos, y busque asistencia en casos de tener signos y síntomas.

Proveer a los hospitales y personal de salud: equipos de protección y medicamentos para tratar los pacientes; identificar los espacios y procedimientos para seguir los contactos y sospechosos. Facilitar y capacitar a los establecimientos públicos y privados con unidades de laboratorio y kits para hacer pruebas rápidas. Informar al servicio de vigilancia epidemiológica sobre los resultados, contabilizarlos y presentarlos periódicamente en un boletín epidemiológico.

Vacunar contra la influenza a todo mayor de 50 años y recomendar pruebas de detección a los que acudan a los establecimientos con síntomas en aparato respiratorio. Todos los contactos deben ser “testeados” al inicio y dos semanas despues.

Prepararse para cerrar temporalmente las escuelas, solicitar oficinas y empresas planificarse para trabajar desde su domicilio, y cancelar cualquier tipo de actividad política, cultural o deportiva que aglutine 100 personas (¿¿cuándo y por qué tiempo…??)

Aun con esta estrategia, no se puede asegurar que saldremos ilesos. La otra opción (no recomendada) es no hacer nada. Preparase para atender los enfermos, contar los fallecidos y dejar que la epidemia siga su propio curso, que deberá durar no menos de 6 meses.

El Nacional

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