Todos los exilios políticos producen figuras importantes de diferentes actividades de la vida cultural, científica, social, económica, ectcétera. En todos los tiempos y latitudes, como diría Román Gubern Garriga y Nogués, el mejor crítico de cine del mundo, seguido muy de cerca, como yo dije, hace años, por el que se fue, sin que sea Franz von Werra.
En nosotros, los dominicanos, tenemos el ejemplo de lo que desde el mismo nacimiento de la República hemos padecido, o sea, el exilio de gran parte de nuestros mejores hombres y mujeres, empezando por Juan Pablo Duarte, Francisco del Rosario Sánchez, Matías Ramón Mella, Rosa Duarte, Juan José Duarte, doña Manuela Díez, etcétera.
Ni hablar de más Padres de la Patria exiliados, como José Núñez de Cáceres y Gregorio Luperón, sin contar otras grandes valores nacionales, además de los citados, que se exiliaron por causa de la dictadura del general Ulises Heureaux.
Y los casos más recientes de los que tomaron el camino del exilio para no morir a manos del generalísimo Rafael Leonidas Trujillo Molina, o los casos relacionados con la dictablanda de Joaquín Antonio Balaguer Ricardo.
Uno de los casos más dramáticos de exiliados políticos lo motivó la terrible guerra civil española (1936-1939), caso que provocó el que tal vez sea el más grande y notable exilio que haya sufrido país alguno.
La República Dominicana se benefició ampliamente de ese exilio de la Madre Patria, con hombres y mujeres que nos ayudaron a crecer en diferentes órdenes.
Como nos beneficiamos, sin oportunismo ni chupando la desgracia ajena, del exilio de los judíos perseguidos por la Alemania de Adolf Hitler, y los demás europeos que fueron víctima de la Segunda Guerra Mundial.
El exilio es un problema mundial, al que difícilmente haya escapado algún país que no se llame Suiza, pero voy a parar aquí citando ejemplos, para pasar al siguiente punto.
El régimen comunista de Cuba, que se inició el primero de enero de 1959, provocó un exilio de lo mismo, esto es, figuras importantes que abandonaron el país, que todavía están en el exilio, que murieron en el exilio…
Y también de ese exilio anticastrista se ha beneficiado, sin quererlo pero sabiendo aprovecharlo, la República Dominicana. ¿No es así, Mario Rivadulla?
Después de luchar contra la dictadura de Fulgencio Batista y Saldívar, después de pelear en la Sierra Maestra, después de ser una figura clave de los primeros años de la Revolución y después de desarrollar una gran labor literaria acaba de morir en su exilio boricua, a los 90 años de edad, el notable escritor y periodista Carlos Franqui.

