POR RAFAEL SANTOS
CONUCO, Salcedo.- Para Ernesto González y González, mejor conocido como El Gato, la guerra de abril del 1965, fue una gran enseñanza, no solo para los que combatieron en los diferentes frentes, sino para la población civil, la cual debe rechazar cualquier intento de otro golpe de Estado.
Durante los combates de la Guerrra de Abril, hubo dos oficiales extraordinario los coroneles Rafael Tomás Fernández Domínguez y Francisco Alberto Caamaño Deñó, pero además Hernando Ramírez, Monte Arache, Illio Capozzi y otros fueron hombres excepcionales, no hay palabras para describir a estas grandes figuras cuyos nombres jamás pueden ser borrados de la mente de los que amamos, respetamos y todo nos sentimos orgulloso de haber hecho lo que hicimos
La defensa del honor y la legalidad fue lo que motivó que los coroneles Rafael Tomás Fernández Domínguez y Francisco Alberto Caamaño Deñó se colocaran al lado de un pueblo que reclamaba con las armas en las manos el retorno a la constitucionalidad.
Nacido en el seno de una de las familias más emblemática de la provincia Hermanas Mirabal, este capitán retirado de la Fuerza Aérea Dominicana (FAD), dice no arrepentirse de su participación en la guerra de abril de 1965 y sobretodo haber tomado junto al coronel Fernández Domínguez y otros militares la decisión, no llevada a cabo, para hacerle frente a lo que no mucho tiempo después acabaran con el primer ensayo democrático representado en el gobierno encabezado por el profesor Juan Bosch.
Sin embargo y con las características firmeza de los hombres formados en la primera graduación en Las Batallas de Las Carreras en donde años después fue instructor de oficiales en la difícil tarea sobre manejo de tanques AMX y en la Academia Saint Maison, Francia, en la cual se preparó sobre Caballería Blindada y de Infantería Avanzada El Gato asegura no arrepentirse del papel jugado por él durante los conflictos.
Fueron sus padres Ana Julia González y Angel María González, ambos de la comunidad de Conuco Salcedo, en donde cursó sus estudios primarios, para luego trasladarse a Santiago y Santo Domingo, en donde finalizaría el bachillerato.
Según González y González, en el país, y motivados por una importante fracción de la iglesia católica, con el padre Robert Toledano como bujía inspiradora, quien para esa fecha era la cabeza pensante de dicho sector, inician una serie de manifestaciones en contra del gobierno de Bosch.
En la ciudad capital se llevan a cabo manifestaciones anti gubernamentales, las cuales fueron bautizadas por sus promotores como los Mítines de Reafirmación Cristiana.
Para el éxito de esas manifestaciones en el seno de la opinión Pública Nacional, la iglesia católica utilizó algunos medios de comunicación y de periodistas que se pusieron al servicio del padre Robert Toledano.
Entre esos periodistas, El Gato señaló a Rafael Bonilla Aybar que para ese entonces era el comentarista político más escuchado en el país.
El 18 de septiembre en la tarde, estando junto al teniente coronel Fernández Domínguez y el mayor Roberto Antonio Cabrera Luna, en La Batalla de Las Carreras, se aparece el coronel Elías Wessin y Wessin acompañado del mayor Fernández y del coronel Pedro Medrano Hubiera; para hablarnos de ciertos rumores que circulaban ya por los predios militares, pero ellos a lo mejor no estaban enterados, que este lado de los militares teníamos ciertas informaciones porque a esos mismos rumores de que ellos estaban conspirando contra las Fuerzas Armadas, nosotros les seguíamos los pasos desde el 15 de junio del 63 y teníamos ese movimiento infiltrado, y sabíamos donde se reunían y todo lo que conversaban, precisó.
Asegura que esa tarde, cuando Fernández Domínguez le cuestiona sobre la participación de estos en la trama, Wessin, casi llorando, con lágrimas en los ojos, le pedía a Domínguez, que interviniera por él ante el Presidente Bosch, y así evitar que se le vinculara con acciones que atentaran contra el estado de legalidad que imperaba, pues según el capitán retirado Ernesto González, esa tarde en medio del café servido a la oficialidad visitante, el ex hombre del Centro de Enseñanza de las Fuerzas Armadas (Cefa) le dijo que era uno de los oficiales más democráticos que habían en las Fuerzas Armadas y estaba por lo tanto presto para servirle al pueblo dominicano y al Presidente Bosch.
Entre los oficiales señalados por El Gato que estaban reuniéndose en una finca de la autopista Duarte, a la altura del kilómetro 32 para la trama conspirativa, figuran además de Wessin Wessin, el comandante Belisario, Medrano Hubiera, el coronel Luna Peguero, y el mayor Tatis Núñez, entre otros.
Los primeros militares en reaccionar contra la trama golpista fueron, el teniente coronel (EN) Rafael Tomás Fernández Domínguez, el mayor (FAD) Roberto Antonio Cabrera Luna, el capitán (FAD) Héctor Enríquez Lachapell Díaz, el capitán (EN) Fernando Rafael Cabral Ortega, el capitán (FAD) Rafael Armando Quiroz Cabral, los primeros tenientes Berto Gabriel Genao Frías, Lorenzo Sensión Silverio, José René Jiménez Germán, Geraldo Brito, Freddy Piantini Colón, Marino Antonio Almánzar, y Ernesto Antonio González y González, estos 6 últimos pertenecientes a la FAD.
Luego de dado el golpe, este grupo de militares fueron cancelados de las entidades castrenses a las que pertenecían, otros fueron exiliados y a muchos les persiguieron por lo que representaban dentro del aparato militar.
Enterado Ernesto de que ya la revuelta se había iniciado, se traslada a la ciudad capital en donde tan pronto llega, con el primero que se encuentra es con su compueblano Rafael (Fafa) Taveras, quien de inmediato le pone en el hombro una carabina Cristóbal.5
Al siguiente día, le entregaron otra de más calibre y en compañía de otros militares constitucionalista, se dirige a uno de los puntos de conflictos de la ciudad capital.
Cuando el 25 me encuentro con Juan María Lora Fernández, este se sorprende y de inmediato me integra a uno de los comandos, ya momento antes habían tomado de los anti constitucionalistas unos tanques, y Lora Fernández me dice: González ya tenemos el Puente Duarte y La Cementera, ahora solo tenemos un solo punto vulnerable, que es la Barquita de la Santa Cruz, recuerda.
Toma un tanque AMX y en compañía de otros sale con un carro de asalto y otro blindado rumbo a Santiago de los Caballeros, en donde se encontraría con el comandante Ramírez Gómez, el cual tenía instrucciones precisas para controlar el Cibao a través de la base área de esta ciudad y así tratar de tomar esta zona como punto de apoyo para las futuras acciones.

