Hablo de los casos de corrupción, incesantes y más escandalosos, a medida que surgen nuevas denuncias. La audaz exposición de la diputada Faride Raful -sustentada en documentos-, revela el pago de 1,400 millones de pesos a Joao y Mónica Santana, una pareja brasileña cuyo pago de la mitad de este monto se hizo estando ambos encarcelados en su país por el delito de peculado y lavado de activo.
La descomposición tiene su origen en la propia cúpula del Ejecutivo, conforme la carta del ministro Peralta. Las anteriores confesiones de los ex ministros Diaz Rúa y Montás sobre el uso del dinero proveniente del soborno pagado por Odebrecht parecía la gota que había rebasado la copa.
Sin embargo, el PLD está desbordado, sin reparo en las consecuencias de tales acciones. Asume, acaso, soluciones en el control de las cortes judiciales, incremento en las recaudaciones y endeudando al país. “Con la colocación en el día de de bonos por US$1,300 millones, la deuda del sector público no financiero se sitúa en 40.5%, superior en 1.7% a la de mayo de 2018”, advierte uno de sus expertos, Haivanjoe Ng.
El presidente del PRM, José Ignacio Paliza observa al respecto, en su cuenta de Twitter: “En febrero el país emitió bonos por US$1,822 millones, ayer US$1,300 más. ¿Estamos tomando prestado para pagar cuentas como la Joao?”
La población y la opinión pública no se reponen de un escándalo cuando surge en otro. Y nada pasa. Nadie del Gobierno se molesta en dar explicación. Para que hagan el ridículo, como lo hizo el director de OISOE, mejor que mantengan la boca cerrada. Bastó con un aguacero para que los 600 millones de pesos invertidos en el hospital Moscoso Puello se echaran a perder. “El desplome del hospital Moscoso Puello, refugio de salud de los mas necesitados, habla de un modelo que se agotó”, sostiene Roberto Fulcar, alto dirigente del PRM.
Sabemos qué pasa, quiénes son los responsables, sin embargo, parece que no estamos claros en qué hacer. El PRM insiste en mas demandas de Faride, con la determinación de llevar el caso hasta la últimas consecuencias. El espaldarazo de la vicepresidenta da un giro favorable al caso.

