CONCORD, New Hampshire, EE.UU. AP. Líderes actuales y anteriores del Partido Republicano condenaron su comportamiento. Los dos únicos congresistas republicanos de New Hampshire se negaron a apoyarlo. Un conservador, dueño del principal periódico del estado, le llamó “estafador” en portada.
Pero Donald Trump ganó de todos modos, y con un amplio margen. También lo hizo Bernie Sanders, que se va de New Hampshire con una contundente victoria que se podría esperar de un candidato bendecido con la aprobación casi total de su partido. Salvo por que el aparato del Partido Demócrata respalda a Hillary Clinton.
La victoria de Trump, por 18 puntos, y la del autoproclamado socialista demócrata, por 21, son un recordatorio de los límites del poder del partido en un momento de enfado con Washington y de frustración con los políticos.
Muchos líderes del Partido Republicano pueden estar aterrados por el ascenso de Trump, pero todavía tienen que encontrar la fórmula divina para frenar al multimillonario empresario inmobiliario.

