Opinión

ESTO PIENSO, ESTO CREO

ESTO PIENSO, ESTO CREO

Turbulencias morales, que podrían hacer naufragar a la nación.-

Cuando la sangre se enrabia en las venas, no hay señora, quien pueda calmarla. Así reza un verso de una bella poesía donde se narra hasta dónde puede llegar el hombre por algo que quiere o ansia tener. Es lo que hace determinado tiempo nos está ocurriendo como ciudadanos de un país donde no hay respeto, porque siquiera las mismas autoridades se respetan. Me parece que nos hemos acostumbrado a ser pisoteados, a ser golpeados de manera tal, que ya por la costumbre se nos hace difícil comprender el daño que estos políticos –por no decir tigueraje político- nos han y están causando. Parecemos más bien un pueblo masoquista que ante cada golpe que nos proporcionan estos verdugos, le besamos las manos y por demás, le damos las gracias.

Así ha estado viviendo este país en las últimas décadas; dominada por los políticos, acostumbrados a sentir los atropellos de estos personajes enquistados en la cúspide de un Partido, principalmente, por aquellos personajes que dicen ser líderes, pero que les gustan más las posiciones elites del Estado donde manejan a su antojo los recursos puestos bajo su administración y que por demás, han convertido las instituciones del Estado en un feudo familiar y de amigos. Utilizan los recursos indiscriminada e indelicadamente sin recibir castigo alguno, porque los llamados a ponerles el freno, en realidad son “elegidos” por ellos y convertidos en sus empleados.

Es alto difícil por no decir imposible que encontremos un acto de justicia contra estos indelicados “lideres”; se han convertido en ley, batuta y constitución y pena de aquellos que osen llevarles la contraria, porque todo el poder que el pueblo le ha puesto en sus manos y que han embardunado de eses, es empleado de manera brutal, burda y cobardemente.

Han convertido a una gran parte de los medios de comunicación en un nido de serviles, marionetas que manejan a su antojo y que en muchos casos son accionistas o propietarios por medio de testaferros o condicionales que por la plata se prestan a las peores atrocidades con tal de mantener sus frecuencias o la sucia publicidad para engrandecer sus egos aun y sean profesionales liberales que, o claudican o lo silencian.

El descalabro moral sufrido por este pueblo en esta campaña electoral será histórica por lo estrambótica; lo inmoral y descarada, donde nadie pide explicaciones de nada; donde miles de millones han corrido por las cunetas y supuestamente le presentan a quien debe supervisar estos gastos una relación burda, como diciendo, toma esto si quieres ver algo o de lo contrario te quedas calladita y sin asombro para nadie, esto último es lo que sucede.

«No hay más que dos clases de hombres: los justos, que se creen pecadores y los pecadores, que se creen justos».
B. Pascal.-
Hasta cuando continuaremos con este melodrama político, sucio y corrupto, quizás lo sepa Dios, pero lo que si estamos conscientes es que los depósitos de donde extraen estos dineros se está agotando; que las fuentes están en semejante situación que nuestros ríos y por eso no se cansan cada día de perforar nuevos yacimientos de donde proveerse de estos recursos, como ese de pretender ponerle ITBIS a medios de entretenimiento.

Nuestra democracia se encuentra en el vórtice de un triángulo invertido que milagrosamente se mantiene en un supuesto o real equilibrio y muchas veces pienso, que la paciencia de este pueblo es inagotable.

Se burlan de ella; encarcelan a los más pendejos y bloquean periodistas que no comulgan con su conducta; le imponen “lideres” a base de gastar el dinero del pueblo; copian e imponen impuestos de otros lares solo para satisfacer egos y bolsillos de líderes perversos; manipulan pobres mentalidades en el proceso electoral; le ponen narigones a la justicia y a todo que le puedan sacar algún provecho y nadie dice nada, todo el mundo permanece mutis pero, ¿hasta cuándo? ¡Sí señor!

El Nacional

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