Brasil ha desplegado 200 mil militares para eliminar y fumigar los criaderos del mosquito que provoca el zika. Pese a todas las acciones que se han adoptado, la presidenta Dilma Rousseff estima que se necesita de una estrategia regional para combatir un virus cuya presencia se ha detectado en 21 de 51 países de la zona.
Contra el virus, que tiene como causante el mismo insecto que causa el dengue y la chikungunya, no hay vacuna. Para lidiar con la enfermedad, los países en la región han observado el mismo protocolo recomendado por la Organización Panamericana de la Salud (OPS), incluida la recogida de basura.
Por el problema de la malformación del feto se ha insistido en prevenir los embarazos. Con todo, la presidenta de Brasil considera necesario una estrategia que involucre a organismos internacionales y todos los países de la región para enfrentar al Aedes aegypti, el mosquito que ha puesto prácticamente a la defensiva el sistema sanitario en América Latina.

