Por Céline Aemisegger
Washington, (EFE).- La cineasta Cecilia Domeyko estrenará hoy en Washington su filme «Nombre Secreto: Mariposas», que relata la trágica y dolorosa historia de las tres hermanas Mirabal, asesinadas en 1960 por su incansable lucha contra la dictadura de Rafael Leónidas Trujillo en la República Dominicana.
El documental, de una hora de duración, se estrenará en el Festival de Cine Independiente del Distrito de Columbia (4-15 de marzo), en el que también participan otros cineastas latinos y tres españoles.
Domeyko, de origen chileno, terminó el documental en 2008, tras haber invertido diez años de trabajo debido a sus propias exigencias artísticas y a las dificultades para lograr financiación, según contó en declaraciones a Efe.
Una beca de la Organización de Estados Americanos (OEA) le permitió comenzar a trabajar en su proyecto cinematográfico en 1998.
Durante un mes entrevistó a supervivientes de la dictadura de uno de los tiranos más sanguinarios de Latinoamérica y a testigos de la historia de las hermanas María Teresa, Minerva y Patricia Mirabal.
La cineasta vivía de niña en República Dominicana y, según relata, le quedó grabada en la mente «ese sabor, esa sensación de miedo, el (tener que) guardar silencio, las cosas terribles que pasaron en ese país».
Pero su fuente de inspiración para el documental fue la novela «En el tiempo de las mariposas», de la escritora dominicana Julia Álvarez, basada en la vida de las hermanas Mirabal.
«Fue mi inspiración», cuenta Domeyko, quien, tras leer esa novela, decidió efectuar su propia investigación sobre el destino de «las Mariposas» con el fin de contar los hechos de su historia.
La directora entrevistó a más de cuarenta testigos y habló con amigos, parientes, colegas y co-revolucionarios de las Mirabal.
Entre los testigos directos de la historia de las «heroínas» de República Dominicana destacan Bélgica «Dedé» Mirabal, la única superviviente de las hermanas Mirabal; Leandro Guzmán, esposo de María Teresa; y Minú, hija de Minerva, que tenía cuatro años cuando su madre murió. Tras volver de República Dominicana, Domeyko realizó varios borradores de su documental, pero no quedó satisfecha y decidió, en 2003, darle más fuerza a las dramáticas vivencias de las hermanas y completarlo con escenas de actores para recrear los hechos.

