MIAMI. AP. Las autoridades estadounidenses se preparan para un posible flujo masivo de haitianos que busquen escapar de su nación devastada por el sismo, pero la política para los inmigrantes continúa siendo la misma y se espera que casi todos sean detenidos y repatriados a su llegada a Estados Unidos.
A medida que las condiciones empeoran en Haití las autoridades estadounidenses toman sus provisiones. Entre 250 y 400 inmigrantes serán transferidos del principal centro de detención del sur de Florida para librar espacio para los haitianos que lleguen a las costas de Estados Unidos, según el Departamento de Seguridad Nacional.
La base naval de la Bahía de Guantánamo también podría recibir a los inmigrantes ilegales de forma temporal, aparte de los presuntos terroristas que todavía están detenidos ahí. Mientras tanto la iglesia católica trabaja en un plan para recibir a huérfanos haitianos.
La decisión del gobierno del presidente Barack Obama para dar una protección temporal a los haitianos ilegales que estaban en Estados Unidos hasta antes del 12 de enero no es efectiva para aquellos que busquen ingresar al territorio estadounidense después de esa fecha.
El plan de control de inmigración masiva conocido como Operación Centinela Vigilante se puso en marcha en 2003 por las experiencias anteriores con inmigrantes caribeños, dijo el teniente de la Guardia Costera Chris ONeil, vocero del grupo de trabajo de Seguridad Nacional que se hará cargo de los inmigrantes haitianos.

