Ya la campaña tan larga pasó y se impone volver a trabajar por el país. Se impone que los partidos cumplan con su delicado papel de modernizarse como ejes de la democracia, para exigir para el futuro como profundiza el PRD que, a propósito, volvió a subir en dichas elecciones en casi todas las provincias y se justifica que como partido democrático defienda sus posiciones, pero dentro del rigor de nuestras leyes y parámetros legales, como lo hacen, y más acabando de dar un paso trascendental de imponer la paz como demostró don Hipólito y aliados después de las elecciones cuando muchos veíamos el ambiente al rojo vivo por inconformidades justas.
Con optimismo muy sincero, tengo que recordar que la vida sigue y el trabajo digno hay que reorquestarlo, que se necesita de verdad; además nuestros héroes y patriotas, que dieron hasta sus vidas porque fuéramos libres, no nos perdonarán en su tumba. Como paradoja, algunos todavía piden a Trujillo, olvidando que destruyó los ideales democráticos y hasta comprometió las mejores familias del país y las embarró con sus contaminaciones reflejadas y para colmo asesinaron los ajusticiadores héroes, aquellos hombres de pelo en pecho donde estaban algunos compueblanos nuestros, mocanos, como los hermanos de la Maza, Cáceres, Vásquez y otros.
Ojalá no volver a sentir siquiera en nuestro futuro ninguna dictadura parecida siquiera.
Ojalá, doctor Fernández, respetado amigo, como usted volverá justamente a sus quehaceres culturales, revise nuestra complicada historia y la vida de todos los líderes políticos, y usted es uno de ellos con aspiraciones de seguir, cuide cada vez su final, porque las mayorías aplastantes, se olvidan de las realidades y se descuartizan.
Finalmente, quiero felicitar de corazón a mi querido compueblano y amigo José Rafael Lantigua, por su eficiente ejercicio en el Ministerio de cultura. Este año la Feria del Libro se dedicó al recordado amigo y colega Enriquillo Sánchez y a los hermanos países centroamericanos. También felicito al destacado poeta y amigo don José Mármol por su merecido premio de su Obra Lenguaje del Mar, en Casa de las Américas. Ojalá que las inquietudes de soles del fecundo Mármol no detenga sus lozanos sentimientos humanos, aunque a veces fluyen las propias ideas con el mismo dinero; comenzando que con dicho hediondo dinero es que publicamos todo. ¿O no es así? Felicitaciones finales a la Dirección General de Inmigración por el nuevo reglamento tan esperado para regularizar la entrada correcta de nuestros vecinos haitianos, así como a los demás extranjeros. Era urgente, tenemos que organizarnos institucionalmente. Hay esperanza, por Dios.

