SANTIAGO. Las tradiciones populares, las muestras de ingenio y espontaneidad, así como el respaldo masivo de la población caracterizaron ayer domingo el desfile y cierre oficial del Carnaval de Santiago 2010, que concluyó de manera exitosa bajo lluvia. Un fuerte aguacero, con ligero viento incluido, y que duró unos 20 minutos no detuvo los ánimos de los grupos carnavalescos, ni del público que desde tempranas horas llegó a la Gran Zona del Carnaval, ubicada en la avenida Las Carreras y la Francia, así como gran parte del área que bordea el Monumento a los Héroes de la Restauración. El desfile inició a las 3:40 de la tarde, presidido por la Gobernadora Nidia Bisonó, seguida de los principales personajes carnavalescos, lechones, joyeros, pepineros y de fantasías, travestidos, así como muestras del carnaval social, y una serie de clamores representados por la gente llana y común, sobre las desigualdades y la corrupción se hicieron presentes en esta muestra. Los hombres de Avatar, Donde Esta Sobeida, El doctor de Sobeida, Quirino, Peña Gómez, Hipólito Mejía, Los Hombres de Barro, Los indios del Barrio, Los Príncipes, Los Condes, Los Faraones, Los Lechones de los Jardines, Los Ginguirianos, Nicolás Dendén, Se me Muere rebecca, Los Viejitos, formaron parte del desfile que, pese al aguacero, se extendió por más de tres horas. La reina Ariela Rodriguez y la virreina Perla Castro, desfilaron en vehículos deportivos antiguos escoltadas por lechones. La conducción estuvo a cargo de Ney Zapata y Rafael Almánzar, Juan Alberto Peña, Omaira Calderón y Luisa Vargas, y el cierre, con los artistas, participaron Brenda Sánchez y Frank Rodriguez. La organización estuvo a cargo de Medios Unidos del Cibao (Muci) el Comité Organizador del Carnaval presidido por el arquitecto Roque Nelson, la Federación de Lechones de Santiago, la Gobernación Provincial y el Ayuntamiento de Santiago y recibió el respaldo de la Cervecería Nacional Dominicana.
Dedicatoria
La versión 2010 del Carnaval de Santiago fue dedicada al empresario don José León y tuvo como novedad El Lechódromo o área de exhibición que permitió una mejor visibilidad para los espectadores y comodidad para los personajes carnavalescos.

