La incertidumbre llega a Gualey, donde decenas de viviendas fueron censadas por la Opret para ser desalojadas y dar paso a la construcción de las columnas que sostendrán el puente sobre el río Ozama que conectará la línea dos del Metro, que se extenderá hasta San Luis. Mientras llega el desalojo, esta niña atiza el fuego para sancochar el maíz que su padre venderá para el sustento familiar.
