El crédito agropecuario representó el 3,6 por ciento, o sea, siete mil 500 millones de pesos de la cartera de bancos privados en el 2007 y desde entonces se estima que el crecimiento ha sido mínimo y continua siendo un sector ignorado por las instituciones financieras, planteó un experto financiero internacional contratado para un proyecto de la Agencia Internacional para el Desarrollo de Estados Unidos (USAID).
Alejandro Caminos, dijo además que sólo el 28 por ciento de las oficinas de las entidades bancarias están ubicadas en zonas con gran impacto rural.
El experto opinó que en esa realidad pesa que los modelos actuales para evaluar el riesgo crediticio no son diseñados para la evaluación y estructuración de créditos agropecuarios, además las garantías que requiere el sector financiero son inadecuadas, al tiempo que se evidencia la falta de incentivos regulatorios para el desempeño del crédito agrícola.
Propuso que los bancos estructuren los créditos a las pequeñas empresas agropecuarias en base a las características del productor, como forma de darle un giro a la forma en la que las entidades financieras evalúan el financiamiento al sector agrícola.
Caminos entiende que se debe modificar el modelo de riesgo crediticio que utilizan los bancos.
Propone una combinación de modelos en el que se emplee el que usan las entidades de microfinanzas y el de las entidades financieras. Además, que se tomen en cuenta las características del sector y que estructure los créditos en base a las características del productor.
Caminos fue contratado por el proyecto de Diversificación Económica Rural de USAID y como parte de su labor, el especialista presentó los resultados de su estudio sobre la valoración de las entidades financieras a la hora de prestar recursos al sector agropecuario.
Sus observaciones fueron presentadas en un encuentro a representantes de los bancos comerciales del país, así como a miembros de cooperativas en un acto realizado en la sede de la Asociación de Industrias.
En la actividad se presentaron los objetivos de la consultoría, así como los temas el crédito Agropecuario en la República Dominicana, riesgos y obstáculos.
Propuso que las entidades financieras utilicen un rubro agrícola como base para estimar las pérdidas por incumplimiento de acuerdo al nivel de riesgo del crédito, que las pérdidas estimadas por incumplimiento se determinen en base a la probabilidad de incumplimiento, al horizonte de tiempo o a la exposición de capital dado incumplimiento.

