La isla Hispaniola (“única e indivisible”) alberga dos naciones, cultural y económicamente diferentes. República Dominicana con mayor crecimiento económico en Latinoamérica, y Haití el más pobre de la región. Sin embargo, comparten problemas comunes como son: medioambiental, salud y demográficos. Con 10.9 millones de habitantes allá y 10.4 millones aquí, es innegable que ya no cabemos.
Aunque en Haití se registran más nacimientos, también hay más defunciones, por tanto el aumento en población desde 1950, ha sido parecido. Según «Country Meters Information», en Haití se producen 764 nacimientos por día; la densidad demográfica es de 394.3 personas por kilometro cuadrado; en cambio RD es 220.1; Cuba 103.0; EUA 33.8 y la Guyana Francesa solo 3.1. increíblemente cien veces menor que Haití! …¿querrán los franceses poblarla?
Los dos países son grandes emisores de emigrantes. Se estima que un 20% (2 millones) de dominicanos están viviendo en el extranjero.
En promedio 87 emigrantes salen de Haití diariamente, principalmente hacia la RD. Otras corrientes migratorias recientes con potencial de provocar conflictos son: nicaragüenses a Costa Rica, puertorriqueños a EU y venezolanos a Panamá.
En nuestra isla, la penetración ideológica de los evangelistas del Sur de EU, junto a la arcaica y retrógrada jerarquía de la Iglesia católica, han encontrado terreno fértil para propagar sus dogmas sobre conceptos de vida, y de paso, oponerse a los programas de planificación familiar; situación agravada por las nuevas políticas de la administración Trump.
Mientras prevalezca la grave situación socio-económica de Haití; el robo y la mala distribución de las riquezas en RD, y la paridera sin ningún control en la isla, la migración seguirá indetenible, aun revivan a Trujillo o a Pol Pot. Urge tomar medidas conjuntas e innovadoras para librarnos del oscurantismo religioso y frenar la explosión demográfica con todas sus secuelas.
Limitar por ley el número de hijos por familias fue la opción china. En la isla sería suficiente con tener educación sexual en las escuelas y facilitar todos los medios anticonceptivos e inclusive la interrupción voluntaria del embarazo antes de los tres meses, para que la mujeres tengan solo los hijos deseados.

