Bajo la dirección de Leonel Fernández y una buena parte de la dirección del Partido de la Liberación Dominicana, Miguel Vargas pretende expulsar al Partido Revolucionario Dominicano del propio Partido Revolucionario Dominicano.
Miguel Vargas no es el PRD. Es la antítesis del PRD y de su tradición revolucionaria y democrática. Cuando asegura que expulsará al ex presidente de la República Hipólito Mejía junto al cuatro veces presidente del Senado y actual presidente en funciones del PRD, Andrés Bautista; al secretario general, Orlando Jorge Mera, hijo del fenecido ex presidente de la República, Salvador Jorge Blanco; a Geanilda Vásquez, secretaria de organización, está pretendiendo expulsar al mismo PRD.
Si alguien debió ser expulsado sumariamente del PRD, es Miguel Vagas. ¡Y por alta traición! Miguel sabe que pierde en todos los escenarios. Apenas tiene un 16% de simpatías en el PRD. ¿Por qué Miguel cuando se habla unidad partidaria inventa cualquier excusa que aleja las posibilidades de un entendimiento? ¿Será porque el verdadero jefe político de Miguel, el expresidente Leonel Fernández, se lo ordena?
Miguel no solo está expulsando al grupo que encabeza Hipólito Mejía. Está expulsando a Hugo Tolentino Dipp, Milagros Ortiz Bosch, Emmanuel Esquea, César Cedeño, César Sánchez, Eligio Jáquez, Vicente Sánchez Baret, Janet Camilo, Tony Rafúl, Víctor Méndez, Guido Gómez, Tony Peña Guaba, Jesús Ferris Iglesias, Chacho Landestoy, Héctor Guzmán, Neney Cabrera, Chú Vásquez, Alberto Atallah, Ana María Acevedo, Radamés Abreu, Fausto Ruíz, Ivelisse Prats, Eddy Olivares, Arsenio Borges, Yadira Henríquez, Modesto Guzmán, Manuel Durán, Pastora Méndez, entre muchos otros en todo el país. Dirigentes con arraigo, con historia. Gente que le duele su PRD, que se ha sacrificado, que lo ha dado todo. A esa gente quiere expulsar Leonel del PRD a través de Miguel Vargas.
Se trata de expulsar del PRD a los verdaderos dueños del PRD para destruirlo. Y eso solo puede evitarse aplicando una línea de masas contra Miguel, contra Leonel y contra el gobierno del PLD. ¡No hay otro modo!

