BETH FOUHY y JAY LINDSAY
BOSTON. AP. Geraldine Ferraro, quien en 1984 fue la primera mujer candidata a vicepresidenta de Estados Unidos por uno de los partidos tradicionales, murió el sábado. Tenía 75 años.
Una amiga de la familia, Amanda Fuchs Miller, que asumió funciones de vocera, dijo que Ferraro, diagnosticada con cáncer de sangre en 1998, murió en el Hospital General de Massachusetts.
Ferraro, una ignota congresista por Nueva York, se vio proyectada a los primeros planos nacionales en la convención demócrata de 1984, cuando Walter Mondale la escogió como compañera de fórmula contra el entonces presidente Ronald Reagan, quien buscaba su reelección.
Los delegados en San Francisco le brindaron una prolongada ovación cuando ella declaró, al aceptar la candidatura, que «Estados Unidos es la tierra donde los sueños pueden hacerse realidad para todos».
En esa campaña, Ferraro frecuentemente atrajo multitudes mayores y más atención de la prensa que el candidato presidencial.
Pero también provocó encendidas controversias con su posición francamente a favor de legalizar el aborto.
Asimismo se plantearon problemas éticos, primero acerca de sus fondos de campaña y declaraciones de impuestos y luego acerca de las actividades comerciales de su esposo, John Zaccaro. Ferraro atribuyó muchas de las críticas a los prejuicios contra los ítaloestadounidenses.
