SANTIAGO. Fue un bajón de azúcar lo que provocó un desmayo al obispo emérito Fabio Mamerto Rivas, el pasado viernes, en momentos en que oficiaba una misa en la parroquia Sagrado Corazón de Jesús, en Moca, y por el cual estuvo ingresado en un centro clínico de esa ciudad.
El religioso dijo que ya se encuentra muy recuperado y que esos son achaques de su edad, 78 años.
No es nada especial, el problema de fondo son 78 años de edad que tengo y del cual no hay solución, dijo bromeando el prelado.
Mamerto Rivas descansa en su residencia de Jarabacoa tras el percance, por el que estuvo ingresado hasta ayer.
Al pedirle su opinión sobre la inseguridad ciudadana y la delincuencia, monseñor Rivas afirmó que es tiempo de dar recursos a las instituciones que trabajan contra esos males para que puedan desempeñar airosamente sus funciones.
También dijo que su deseo en la actualidad es que el país se dirija por mejores senderos.
El obispo realizaría una ceremonia de confirmación en el templo católico, cuando sufrió el vahído, el viernes, y rápidamente fue asistido por el personal de la Parroquia y llevado al centro de salud, ubicado a 500 metros de la iglesia, donde lo llevaron sudoroso y con presión arterial alta.

