La familia Taveras Ureña, de Samaná, pidió al procurador general de la República, Francisco Domínguez Brito y al jefe de la Policía, mayor general José Armando Polanco Gómez, que ordenen profundizar la investigación para encontrar los autores del asesinato de su pariente, la psicóloga Bethania Altagracia Ureña Hilario, que ocurrió el 20 de octubre de 2011.
Su hijo, Francisco Octavio Taveras, en representación de la familia, dijo nuestra madre fue asesinada el 20 de octubre de 2011, y durante estos 11 meses estamos esperando justicia, pero la Policía no ha logrado encontrar los responsables del crimen, a pesar de que el jefe de la Policía, mirándonos a nuestros ojos prometió que resolvería el caso en un cien por ciento.
Durante una visita a la redacción del periódico El Nacional, Octavio Taveras pidió la intervención del procurador general, licenciado Domínguez Brito, porque la fiscal adjunta, Liz Durán y el coronel de la Policía, Luciano Márquez, comenzaron a trabajar el caso en octubre del pasado año y de manera extraña fueron despojado de la investigación y trasladado a otra jurisdicción.
Luego, estaban investigando el coronel Raúl Estévez y el fiscal de Samaná, Juan Medina, y también ambos fueron trasladados.
La señora Ureña Hilario fue asesinada en la madruga, en su vivienda del sector Loma de Los Báez de Samaná, donde vivía con su empleado Auildo Fígaro Kelly. Se llevaron, además, prendas de vestir que luego la dejaron abandonada a un kilómetro, en una casa abandonada.
Octavio Tavera pidió la intervención del procurador general y jefe de la Policía, porque han llegados a la conclusión que existen sectores en Samaná, que están obstaculizando la investigación, entre ellos, hay personas que estaban interesadas en despojarla de un solar que había adquirido de manera reciente.
Según la certificación del médico legista actuante, Juan Emilio Bodden de la Cruz, el cadáver tenía heridas de armas blanca en la región anterior del cuello y tráquea.

