La presentación de la edición 2012 del Festival de la Academia de Formación Artística Amaury Sánchez, independientemente del sus increíbles 32 segmentos que erizan la piel y convocaron más que las lágrimas y el millón de recuerdos asociados a los temas interpretados, tiene el valor de resaltar que más que por encima de su condición de artista, la única estructura de servicio que se le sobre-impone a Amaury, es la de maestro.
Han pasado muchos años desde que se inició su complicidad con los musicales, por medio de sus producciones de conciertos en base a la música de películas, en las que incluía mucho talento joven de donde pudiera ser localizado, para bailar y cantar al ritmo de la afinada orquesta seleccionada para dar la plataforma de armónicos sonidos, hasta hoy que sin lugar a dudas es el factor de producción de musicales más importante de República Dominicana.
El Festival AFA 2012 aporta más que nuevos rostros, voces entonadas vibrando la emoción indescriptible del rictus del arte, cuerpos armonizando con músicas de hoy o del pasado, jóvenes existencias que ya tienen un rumbo definido, ese que llama a comunicar desde sus almas, lo mejor que se lleva en el interior, bajo el tintineo de las luces y con el clamor infinitamente desafiante de la música.
Amaury Sánchez puede dormir tranquilo.
Un Apunte
32 joyas
Nadie que pueda hacerlo debía dejar de ir a la Sala Máximo Avilés Blonda a disfrutar de de las cuatro funciones de sábado y domingo (hay dos por día) para disfrutar 32 entregas buen arte escénico en las cuales danza, música, teatro tienen su propia recompensa, tras todo el trabajo que ha debido plantear la formación de sus talentos.

