WASHINGTON. AP. Unos 90.000 registros militares estadounidenses colocados en internet el domingo equivalen a un recuento diario de seis años de la guerra en Afganistán, incluyendo muertes de civiles y operativos encubiertos contra talibanes.
La filtración fue colocada por WikiLeaks el domingo en su sitio de la red mundial. The New York Times, el diario Guardian de Londres y el semanario alemán Der Spiegel tuvieron pronto acceso a los documentos.
La Casa Blanca criticó la difusión de los textos y dijo que puso en riesgo las vidas de estadounidenses y de nuestros socios. Los registros filtrados incluyen descripciones detalladas de operativos efectuados por una unidad secreta estadounidense de operaciones especiales, llamada Task Force 373, contra lo que autoridades de Estados Unidos consideraban blancos insurgentes y terroristas de alto valor.
Algunos de los operativos provocaron la muerte de civiles afganos, algo que no se deseaba, de acuerdo con los documentos.
Entre los que aparecen como muertos a manos de la unidad secreta está Shah Agha, descrito por el Guardian como un agente de inteligencia de una célula de dispositivos explosivos improvisados, el cual murió junto con otros cuatro hombres en junio de 2009.
Otro era un combatiente libio, Abu Laith al-Libi, descrito en los textos como un alto comandante militar de al-Qaida. Se decía que Al-Libi estaba al otro lado de la frontera en Mir Alí, Pakistán y operaba campamentos de entrenamiento de al-Qaida en Waziristán del Norte, una región a lo largo de la frontera afgana donde las autoridades estadounidenses han dicho que se ocultaban numerosos líderes de al-Qaida.
El operativo contra al-Libi, efectuado en junio de 2007, dio como resultado varias muertes, que un documento militar estadounidense dice incluyeron a seis combatientes enemigos y siete que no lo eran… todos niños.

