La Fiscalía del Distrito Nacional no encontró indicios de irregularidad por parte de la compañía ingenieros Inoa & Liranzo, que construyó el aeropuerto de La Isabela, y cobró 95.7 millones de pesos por cada uno de los 5.1 kilómetros que tiene la vía que da acceso a esa terminal.
La Secretaría de Obras Públicas informó hoy que la Cámara de Cuentas apoderó directamente a la Fiscalía de la auditoría que realizó a la obra en el 2004, que determinó que en el diseño y construcción de la vía de acceso a la terminal aérea se presupuestaron $212,858,665.96, pero ante la improvisación y la falta de estudio de factibilidad en la obra, la disparó a $478,858,628.30, a 95.7 por cada kilómetro.
El titular de la cartera, ingeniero Víctor Díaz Rúa, hablando a través de la directora de prensa de Obras Pública, María Lorenzo Ceballos, dijo que la Cámara de Cuentas remitió el experticio a la Fiscalía y no al Departamento de Prevención de la Corrupción Administrativa (DPCA).
La dependencia oficial aclaró hoy que la construcción del Aeropuerto Internacional La Isabela y los 5.1 kilómetros de la carretera que da acceso a la terminal, no es responsabilidad de esta gestión, y se desligó de la obra por la que se pagó por cada kilómetro $95.7 millones.
También precisó la licenciada Lorenzo Ceballos que la Cámara de Cuentas no esperó la conclusión de la obra para enviar el expediente ante la Fiscalía.
Según la auditoría, los informes más escandalosos se consignan en el peritaje de la Cámara de Cuentas, porque se detectó el dispendio en la construcción de la vía cuando los técnicos compararon el total cubicado del tramo por $478,858,628.30, con el de todas las obras civiles de la terminal, pista de aterrizaje, taxi way, rampas, hangares, edificio terminal, torre de control, estacionamientos, edificio militar y edificio de servicio, que sumaron $997,950,244.80.
Según el informe, la inversión en la vía de acceso significó el 48% de toda la obra ejecutada, «lo que no se compadece con la función de ser una obra complementaria y no principal, como son la pista de aterrizaje y la terminal de pasajeros».
El contrato es del 2001
El 7 de febrero del 2001, el Estado, mediante un addendum al contrato de concesión, incluyó los aeropuertos de Samaná, en El Catey, y El Higüero, en La Isabela, en la red de aeropuertos controlados por la empresa Aeropuertos Dominicanos Siglo XXI (Aerodom).

