Washington. EFE. La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, urgió hoy al Gobierno del presidente estadounidense, Donald Trump, a “reducir sus déficit y rebajar su deuda”, en el marco de la mejoría de las perspectivas económicas para el país.
“Para poder encarar los costes de seguridad social, EE.UU. debería tomar ventaja del actual repunte, y debería reducir su déficit y mover su deuda a la baja, no al alza”, aseguró Lagarde en la rueda de prensa al arranque formal de la asamblea de primavera del FMI.
El organismo elevó la estimación del crecimiento para EE.UU. en 2018 al 2,9 %, pero advierte que el agresivo estímulo fiscal lanzado por el Gobierno de Trump supondrá una notable ampliación del déficit y la deuda federal.
Lagarde advirtió que una guerra comercial generalizada sería perjudicial para todos los países.
En la apertura de las reuniones del FMI y el Banco Mundial, Lagarde señaló que una guerra comercial no perjudicaría solo a Estados Unidos y China sino «a todos los países» porque se trata de un sistema «interconectado».
Proteger comercio
La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), formuló este jueves un llamado a no comprometer el ambiente global de comercio e inversiones, a los que definió como dos «motores» del crecimiento.
«El crecimiento está siendo impulsado por las inversiones y por el comercio. ¿Por qué comprometer estos dos motores?», expresó la ejecutiva, en referencia a las eventuales consecuencias de las crecientes tensiones comerciales, especialmente promovidas por Estados Unidos.
En una conferencia de prensa al inicio de las reuniones de la primavera boreal entre el FMI y el Banco Mundial, Lagarde advirtió que si las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China derivan en una guerra, no habrá vencedores.
De acuerdo con Lagarde, un escenario de guerra comercial no afectará solamente a las economías de Estados Unidos y China sino «a todos los países», ya que se trata de un sistema «interconectado».
La máxima ejecutiva del FMI dijo que el impacto directo de una guerra comercial en el crecimiento económico no es «sustancial» pero en cambio provocaría una «erosión generalizada de la confianza», que a su vez tendrá consecuencias directas en las inversiones.
Para Lagarde, «la cooperación internacional nos ha servido muy bien durante muchos años y permitió más progreso para más gente que en cualquier otro momento de la historia», pero sin embargo ese escenario ahora «está siendo cuestionado, especializado en lo que se refiere al comercio».
Lagarde saludó las discusiones que Washington y Pekín ensayan para desactivar las tensiones comerciales, pero señaló que esas divergencias deben ser resueltas en «un foro multilateral».
La reunión de primavera del FMI, comenzó el lunes y se prolongará hasta el domingo.

