Freddy Guzmán vio como de un año para otro sus bonos bajaron como jugador de valía en las filas de los Leones del Escogido.
Su status decayó tanto que perdió el puesto de titular y pocas vece fue opción ni para la alternabilidad como jardinero. Y más aún, jamás fue utilizado como cuarto o quinto patrullero.
Pero el veterano jugador no se desesperó y tampoco se enfadó por ser anulado definitivamente. Tampoco exigió cambio ni pidió su libertad para probar suerte en otro equipo.
Guzmán esperó paciente su oportunidad y la consiguió en el momento cumbre. Ese chance llegó el lunes durante el noveno y decisivo partido de la Serie Final y Freddy la aprovechó al máximo.
El veterano anotó dos carreras claves, incluyendo la de la victoria 6-5 en el noveno episodio del partido que ganaron los Leones dejando tendidas en el campo de batalla a las Aguilas Cibaeñas.
Un sencillo de Andy Dirks al bosque central al primer envío del relevista Edward Paredes remitió al plato al veloz jugador que esperaba remolque en la antesala con dos outs en el episodio.
Nunca me dí por vencido, siempre estuve paciente en el dugout esperando mi momento, como buen soldado esperé el llamado del dirigente para responder de cualquier manera en un momento determinado, manifestó Guzmán en medio de la euforia cuando Escogido ganó su corona número 14 en el béisbol profesional.
Guzmán entró a juego como corredor emergente en el octavo episodio cuando los Leones remontaron una desventaja 2-4 para tomar el control del partido 5-4.

