Hay personas cuyos pasos terrenales dejan sus huellas y sus legados, aquellas que descubren que la naturaleza divina los encarna y los envía a esta vida con un fin y una meta, realizarla es nuestro mayor desafío y verdadera felicidad.
La Fundación Corripio ha sabido interpretar esta realidad de que no solo somos carne, sino también espíritu, sentimientos. Esta entidad con más de tres décadas al servicio de nuestra cultura y el saber, reconociendo las letras nacionales y el humanismo, es un inmenso aporte para nuestra sociedad y nuestro país que hoy más que nunca necesita fomentar los valores si es que queremos legar una mejor nación a las futuras generaciones.
Gracias a la visión y el sentir de don Manuel Corripio, fundador y tronco de esta prestante familia, quien llegó a nuestro país con apenas 13 años, hace ya un siglo, y que fue la llama que inspiró y presidió por primera vez la Fundación Corripio, con sentido humano, noble, solidario y sobre todo humilde, rasgos propios de los grandes hombres y que han sido legados y honrados por su hijo don Pepín y sus nietos.
Para finales de los ochenta, la Fundación ya era presidida por don José Luis Corripio Estrada, (Pepín), fue cuando se creó el Premio Nacional de Literatura, por medio de decreto del presidente de la República, a la sazón el doctor Joaquín Balaguer, donde se concedía anualmente a la Secretaría de Estado de Educación, Bellas Artes y Cultos y la Fundación Corripio, Inc., honrar a la persona que haya dedicado su vida al engrandecimiento de las letras dominicanas.
Ejemplo debe servir a otros sectores
Es importante señalar que la Fundación Corripio también inició una serie de publicaciones y colecciones de libros con el fin preservar nuestra historia.
Felicitamos esta nueva iniciativa que llevará a cabo la Fundación Corripio el lunes 13 de noviembre en el Teatro Nacional, donde se reconocerán y premiarán a 100 instituciones por sus aportes a la sociedad, esto será como parte del ya tradicional premio que otorga la Fundación cada año, aunque en esta ocasión, dado el cumplimiento de los 100 años de la llegada al país de esta prestante familia, se usara ese mismo número simbólico para escoger 100 instituciones con méritos suficientes por su dedicación real y efectiva a los fines del mejoramiento de la sociedad dominicana.
Ojalá esta encomiable iniciativa de la Fundación Corripio sirva de ejemplo y paradigma a los demás actores de la vida nacional, de reconocer los meritos, exaltar los valores y motivar las nobles acciones.

