Cuando se escucha mencionar la Fundación Mauricio Báez lo primero que llega a la mente de algunas personas es baloncesto. Pero este centro es mucho más que deportes. Es un conglomerado de edificios cargados de educación, disciplina, salud, arte y cultura.
Con su firme propósito de sacar de las calles a los niños y jóvenes e integrarlos a alguna actividad ya sea deportiva o creativa, esta entidad se ha convertido en la luz al final del túnel para la barriada de Villa Juana.
Una escuela, un liceo, dispensario médico, el polideportivo y el Centro Cultural Mauricio Báez, conforman el complejo que le extiende una mano amiga, no sólo al mencionado barrio, sino a otros puntos del Gran Santo Domingo, ya que jóvenes y adultos, de diferentes lugares de la capital, se trasladan hasta allí para recibir de manera gratuita los servicios que ofrecen. Nosotros arropamos de manera general todo lo que tiene que ver con el ser humano: lo social, la salud, la cultura, el bienestar, la educación y la parte deportiva por completo.
El Mauricio tiene, desde sus inicios, la lucha de atraer a jóvenes y niños, para sacarlos de las calles y por tal motivo nuestro consejo directivo ha tenido una buena relación con el barrio y con los padres, porque ellos saben que si los jóvenes están aquí, no están haciendo cosas malas, sino aprendiendo y eso es parte del proyecto y la meta de este centro, explicó César Heredia, director ejecutivo de la Fundación, durante una entrevista con Qué Pasa! Casi tres mil estudiantes, día tras día, se dan cita a los planteles de la fundación para recibir las diversas disciplinas que allí se imparten, como danza, baile, música, baloncesto, taekwondo, voleiball, ajedrez, atletismo, entre otros, logrando así que hayan más estudiantes en las aulas y menos jóvenes en las calles.
En cuanto al sostenimiento económico de las entidades, Heredia explicó que poseen un subsidio gubernamental, así como ayuda de empresas privadas, amigos del club y el alquiler del auditorio, que aunque no es mucho, ayuda al manejo.
La mayoría del personal no trabaja con el sueldo que debería, es decir, dan una parte de su trabajo de manera gratuita, dijo el joven director enfatizando que los miembros de la fundación no cobran, porque simplemente queremos devolverle a la sociedad algo de lo que nos ha dado.
Este año el Mauricio Báez arriba a sus 50 años de fundación y durante todo el mes de septiembre se estarán realizando diversas actividades, así como sorpresas para todos los residentes en el barrio de Villa Juana.
El esfuerzo que ha hecho la directiva de la institución, a través de los años, por sostener un lugar donde la comunidad reciba educación, salud, deporte y cultura, ha dado resultado.

