Opinión

Funesto precedente

Funesto precedente

Los recientes acontecimientos ocurridos en Ecuador, donde un nutrido grupo de policías se amotinó en reclamo de reivindicaciones económicas, sienta un mal precedente en América Latina.

El inusual reclamo  por poco da paso a un Golpe de Estado. Lo evitó la reacción del pueblo,  el respaldo de numerosos países al  Gobierno Constitucional de Rafael Correa y el apoyo  del Ejército ecuatoriano que lo rescató.

Sucesos como este deben mover a profundas reflexiones, pues con anterioridad, fuerzas retardatarias derrocaron en Honduras a Manuel Zelaya.

Los pueblos latinoamericanos “están chivos”, especialmente aquellos que tienen gobiernos progresistas, como Bolivia, Venezuela, Brasil, Nicaragua, Uruguay…

No obstante la crisis en los servicios públicos, la creciente corrupción, la pobreza y la inseguridad ciudadana, en la República Dominicana nadie habla de conspiraciones. Es lo contrario, cada día se fortalece más la participación del pueblo a la hora de elegir a sus representantes, aunque la mayoría de ellos se afinca en el clientelismo para mantenerse vigentes. El clientelismo  fomenta la pobreza, que en lugar de disminuir, crece.

En nuestro país, tras los execrables acontecimientos del 25 de septiembre de 1963, las fuerzas Armadas y la Policía se han mantenido firmes alrededor de los presidentes  que hemos tenido, aunque algunos fueron tan malos que están en camino hacia el zafacón de la Historia.

En un aspecto relacionado con este tema, la verdad es que nos sorprendieron unas recientes declaraciones del Ministro de Interior y Policía, de que iría al Congreso con un contingente policial, para indagar sobre un préstamo de 160 millones de dólares  destinados a dotar de equipos a  la Policía.

Esa es una amenaza insensata, pues no es la mejor forma de reclamar derechos. Estamos de acuerdo en que a los policías hay que mejorarles los sueldos y su formación, pero no es necesario un nuevo préstamo. Bastaría dejar de invertir en obras no prioritarias y eliminar la corrupción.

El Nacional

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