Mundial Brasil irá pese retraso obras
Si bien es cierto que la globalización y los adelantos tecnológicos aupan los constantes cambios en la sociedad, no es menos cierto que los procesos históricos manifiestan mucha similitud entre unos y otros.
En ochenta y cuatro años de felices realizaciones, la historia de la Copa del Mundo no ha registrado ninguna exclusión de una sede asignada.
Ni la profunda crisis económica que produjo la Gran Depresión en 1929, ni el desbastador terremoto que antecedió a los mundiales de Chile en 1962 y ha México en 1986 produjeron cambios ó traslados de una sede mundialista.
Es oportuno recordar que, posterior a la celebración de la Copa Mundial, Brasil estará inmerso en un proceso electoral tanto estatal como federal y un eventual fracaso en la organización del Mundial afectaría negativamente la marca país y, por vía de consecuencia, a sus gobernantes y potenciales candidatos en el próximo proceso electoral.
El Mundial de Brasil va, si ó sí. El Mundial de Brasil será exitoso, si ó sí.
Los retrasos en las grandes obras que se realizan en toda nuestra América son históricos, repetitivos y sus consecuencias previsibles.
En el hasta hace poco desconocido estadio Arena de Baixada en Curitiba, el más próximo a las famosos cataratas de Iguazú, que dicho sea de paso fue re-inaugurado hace tan sólo quince años, se jugarán cuatro encuentros mundialistas, si ó sí.
Este promovido recinto futbolístico tendrá capacidad para 42.000 espectadores y el 20 de junio será sede del encuentro que España disputará con Australia en la primera fase de la competición.
Las obras renovadoras de este estadio privado -es propiedad del Club Atlético Paranaense- fueron financiadas con fondos públicos y su costo inicial era de unos ochenta millones de dólares, pero los retrasos e imprevistos han elevado esa cifra a más de ciento cincuenta millones de dólares.
Acotamos que, cuando la Arena da Baixada fue re inaugurado en 1999 estaba considerado como uno de los estadios más modernos y confortables de toda América.
No tenemos la menor duda que el Mundial de Brasil 2014 se jugará desde el jueves 12 de junio y hasta el domingo 13 de julio en las fechas, horas y estadios establecidos.
Ni la FIFA (Federación Internacional de Fútbol Asociado) y mucho menos Brasil soportarían el peso de una vergüenza histórica.
Con obras entregadas fuera de fecha y con costos exorbitantemente superiores a los previstos, el Mundial va.
A partir de ahora el discurso de los máximos dirigentes del fútbol mundial debería cambiar y abocarse al proceso preparatorio de las selecciones mundialistas.
Como todos sabemos que el Mundial va, estimamos que, todo el show mediático que han provocado los incumplimientos con el cronograma elaborado sólo ha servido para promover aún más el evento deportivo más importante del mundo para el que la demanda de entradas supere con creces la disponibilidad existente.
El tema de las entradas para el Mundial será otro *Affaire a suivre*.
Jorge Rolando Bauger
jbauger@hotmail.com

