Otro fracaso de nuestro fútbol
Improvisación no tiene cabida en este mundo tan competitivo en que vivimos y fue lo que causó la descalificación criolla en el sub-17
En el competitivo mundo que vivimos, la improvisación no tiene cabida. Este precepto es válido para todo, incluido el fútbol.
La razón por la cual la selección criolla Sub-17 no clasifico para la siguiente ronda de la competencia se debe -dentro de muchos otros factores- a la improvisación.
La dirigencia del fútbol nacional improviso cuando permitió y/o autorizó a que los entrenadores cubanos a cargo de esta selección convocaran a último momento a *nuevos talentos * surgidos de la nada. Esto, porque los mismos tenían mayor contextura física y con ella asegurarían, una hipotética clasificación.
Con esta desafortunada decisión; las largas horas de entrenamiento, el tiempo dedicado al fútbol por jóvenes que nunca faltaron a un entrenamiento sumado a las postergaciones de hogar, estudios y otros afectos de los jugadores, se fueron a pique y nadie tomo en consideración eso.
Conociendo la escuela de técnicos cubanos como la conocemos y a sabiendas de que en Cuba le dan mucha importancia a los ciclos de trabajo, nos llama poderosamente la atención esta improvisación que obvio esta no produjo ningún resultado positivo.
¿Por qué lo hicieron?
¿Es responsabilidad absoluta de ellos ó la decisión emano de la Dirección Técnica General de Fedofútbol..? Esto nunca lo sabremos pero, lo cierto es que la selección Sub-17 quedo eliminada siendo goleada por Haití.
Resulta inadmisible que, sin competencia previa alguna en la categoría Sub-17, en el interior del país hayan surgido -de la noche a la mañana- nuevos talentosos y fuertes futbolistas menores de 17 años . Pero, como dicen en el campo, de cualquier yagua vieja sale tremendo alacrán.
Ahora, después de la vergonzosa goleada que nos infligió Haití (6/0), estamos afuera de la competencia, con jugadores jóvenes desmotivados y con padres de futbolistas que han perdido la confianza en los dirigentes que, oportunamente convocaron a sus hijos.
¿Después de esto, volverán las Asociaciones conscientes a enviar a sus jóvenes jugadores a largos períodos de entrenamiento sabiendo que a último momento los mismos serán reemplazados?
Esta improvisación, le ha hecho mucho daño al fútbol infanto-juvenil del país y representa otro rotundo fracaso del fútbol nacional.
Esta eliminación prematura se suma a la gran decepción que sufrió la selección superior en la Copa Digicel. En esa ocasión, hace menos de dos meses, nuestro seleccionado, que estuvo más de 30 meses sin competir, quedo fuera de la competencia en el inicio de la misma.
Durante mucho tiempo se argumento que nuestros seleccionados no lograban buenos resultados porque no se disponía de recursos económicos suficientes pero, ahora que la Federación Dominicana de Fútbol le ha dicho al país que, durante el período 2009/2010, su Comité Ejecutivo movilizó más de 40 millones de pesos, habrá que buscar otra excusa.

