El último ranking publicado recientemente por la FIFA ubica a nuestra Federación de Fútbol en el puesto 102 de las 209 Federaciones que conforman el ente rector del esete deporte a nivel mundial.
Esto clasificación representa el mejor posicionamiento del fútbol criollo de la historia.
Increíble pero, cierto.
El lugar que nos concede el ranking de la FIFA es por demás halagador.
Sin la más mínima intención de cuestionar los criterios que utiliza la FIFA (Federación Internacional de Fútbol Asociado) para elaborar su escalafón, externaremos algunas consideraciones acerca de las selecciones que en esa clasificación están más abajo que la Fedofútbol.
En la posición 106 está la Federación de Antigua y Barbuda. La selección de este conglomerado de islas de las Antillas Menores ha participado en seis Copas del Caribe y en el año 1998 quedo en el cuarto lugar.
Actualmente, su selección participa junto a Guatemala, Jamaica y Estados Unidos en la tercera ronda clasificatoria para el Mundial de Brasil 2014.
Creemos que Antigua y Barbuda no clasificará para el hexagonal final de la Concacaf pero, el sólo hecho de participar en la tercera ronda de las eliminatorias de Concacaf, evidencia un elevado nivel competitivo.
Otra inverosímil situación lo representa el caso de una de las Federaciones más antiguas del mundo, la de Irlanda del Norte, cuya selección ha participado en tres Copas del Mundo. En la de Suecia 1958, España 1982 y México 1986.
Pues bien, hoy por hoy Irlanda del Norte está quince (15) puestos más abajo que la Fedofútbol,
a pesar que los irlandeses han jugado trece (13) encuentros mundialistas.
Es innegable que nuestro querido fútbol ha experimentado un crecimiento asombroso en cuanto a la cantidad de jóvenes que están jugando y gente que se interesa en éste fenómeno pero, creernos que somos superiores a Irlanda del Norte es una utopía.
Para constatar el crecimiento del fútbol nacional es más revelador y realista -aunque poco científico- considerar lo siguiente, varemos:
Cuarenta años atrás, sólo tres negocios suplían las necesidades de nuestros futbolistas, como El Molino Deportivo que sigue siendo un ícono en su área, la desaparecida Casa de los Cuadritos de Jorgito Alma y la tienda de la familia Lugo.
Hoy en día, múltiples negocios especializados en fútbol se han instalado en el país. Desde la líder del mercado futbolístico nacional Joma, hasta Nike, Umbro, Puma y Adidas, sin olvidar las innumerables reproducciones de cuanta marca exista en el mundo, las cuales pululan por doquier.
Otro hecho revelador y concreto es que, cuarenta años atrás, la única voz autorizada en fútbol de la radio nacional era la del español Rodrimur y en la prensa escrita la gente se regocijaba con los relatos de Rosendo Sepúlveda
y algunas pinceladas
de Don Fidencio Garris.
Hoy por hoy, el fútbol nacional tiene mucha exposición. Existen varios programas especializados, tanto en la prensa, televisión como en la radio, además de una marcada
y eficiente presencia en los medios electrónicos
Es innegable que en los últimos años nuestro fútbol ha experimentado avances significativos, pero de ahí a estar mejor situados que Irlanda del Norte, es mucho decir.
Que viva nuestro fútbol y a seguir trabajando a favor de su desarrollo. Sólo con la disputa de múltiples torneos a nivel nacional podremos tener selecciones verdaderamente competitivas.

