El Silencio de los Inocentes
El sugestivo título de esta película que ganó 5 Premios Oscar por las fabulosas actuaciones de Jodie Foster y Anthony Hopkins, El Silencio de los Inocentes, excusa -en parte- la inacción de las diferencias instancias del fútbol nacional.
A pesar de que el Comité Independiente de Ética de la FIFA inhabilitó por 90 días al ingeniero Osiris Guzmán, presidente de Fedofútbol y posteriormente prolongó la sanción, los líderes del deporte nacional no han manifestado públicamente su desagrado.
De no ser por los responsables pronunciamientos realizados por comunicadores afines al fútbol y alguna que otra tímida queja de los aspirantes al cargo, la dirigencia del fútbol nacional no ha expresado su disconformidad con la vergonzosa situación que atraviesa Fedofútbol y envuelve a toda la familia del fútbol dominicano.
Ese aparente y alarmante conformismo, nos motivó a titular nuestra entrega con el título de la recordada película.
Es cierto que nadie está obligado a expresar disconformidad sobre una situación dada, pero no es menos cierto que el compromiso moral de los dirigentes deportivos ante la sociedad es velar por una total transparencia en el manejo del deporte nacional.
El actual presidente de Fedofútbol lleva veinte años en su cargo. Eso es mucho, mucho tiempo. Reconocemos que en sus mandatos se han materializado importantes acciones, como el Proyecto Goal, la participación de las diferentes selecciones en certámenes internacionales, la creación de la Liga Profesional, además de la realización de innumerables cursos.
Así como rescatamos esos aspectos, recordamos que el ingeniero Guzmán asumió a la Federación a finales de 1998 y, pocos meses después, la FIFA instituyó el Programa de Apoyo Financiero (FAP) a todas las Asociaciones miembro.
Dicho programa permitió que, tanto FIFA y Concacaf inyectaran constantemente recursos económicos a nuestra Federación Dominicana de Fútbol.
Por vía de consecuencia, los mandatos de Guzmán han sido los únicos en la historia del fútbol quisqueyano que se han beneficiado regularmente de aportes económicos de esas poderosas instituciones matrices.
Ese mismo año 1988, FIFA puso en marcha el innovador programa GOAL que posibilitó la construcción del ‘Proyecto Goal’ de San Cristóbal.
Sería injusto no otorgar un porcentaje de mérito a las gestiones presididas por el ingeniero Guzmán, pero, ya está bueno. Nuestro fútbol requiere de un nuevo modelo de gestión deportiva.
Sí, así es. La Federación Dominicana de Fútbol necesita una urgente y profunda reingeniería para poder recuperar la credibilidad perdida ante en la sociedad.
Las sanciones impuestas por el Comité de Ética de FIFA al ingeniero Osiris Guzmán, la intervención realizada por DPCA (Departamento de Persecución de la Corrupción) a las oficinas de la Federación, sumada a la falta de transparencia en la administración de la LDF, además de la confusa alianza con el grupo FANS, son razones más que suficientes para romper con El Silencio de los Inocentes (Silencio de los Corderos)
Nos viene a la memoria lo que en su momento dijo Don José -Pepe- Mújica, ex presidente de Uruguay, cito: ‘La vida no es solo recibir, es dar. Por muy jodido (mal) que estés, siempre tienes algo para dar’.
Con responsabilidad y firmeza le pedimos al ingeniero Guzmán que haga suyo ese pensamiento y, para aliviar su calvario, le dé al fútbol dominicano, su renuncia.
Con su renuncia, el fútbol criollo iniciará una nueva etapa y el tiempo disipará las perturbadoras situaciones por las que usted atraviesa y, será recordado como quien instauró la Liga Profesional de Fútbol en el país.

