La metástasis de la corrupción
Cada día que pasa, la sociedad civil del país conoce más interioridades y anomalías de la forma como se administraba nuestro sufrido fútbol.
Que lástima.
Si, nos da lástima, nos apena y avergüenza que, por razones ajenas a lo estrictamente futbolístico, en la República Dominicana y en el mundo se esté hablando del fútbol criollo a raíz de la sanción de la FIFA a quien durante 20 años fue presidente de la Federación Dominicana de Fútbol.
En el mundo de la medicina se conoce como ‘metástasis’ al proceso de propagación de un foco canceroso y, a sabiendas que el terrible cáncer de la corrupción se ha propagado en el seno del ente rector del fútbol dominicano, sólo queda un camino: Extirpar de raíz ese mal.
Esto significa que se debe realizar una total y absoluta renovación del ente federado en el que -cabe la posibilidad- podrían pagar justos por pecadores. Pero sería una aventura muy riesgosa no hacer una renovación completa de todo el estamento federativo.
Después del caso FIFA GATE que en año 2015 estremeció los cimientos del fútbol mundial y produjo sanciones ejemplares en contra de la alta cúpula de la dirigencia mundial, los ojos del mundo y de las empresas patrocinadoras están vigilantes a todo lo que acontece en torno al deporte rey del mundo, el fútbol.
A las nuevas autoridades de la FIFA, presididas por el suizo-italiano Gianni Infantino, no le tembló el pulso para sancionar a Joseph Blatter, ex presidente de la institución, a Michel Platini, ex presidente de la UEFA y tres veces seleccionado como el mejor futbolista de Europa, como también a Jerome Valcke, ex secretario general de FIFA.
A raíz del caso FIFA GATE en mundo entero supo -entre muchas otras cosas- de las indelicadezas cometidas por Jeffrey Webb, ex presidente de la Concacaf y ex presidente de la Federación de Islas Caimán.
Por ser presidente de la CONCACAF, Webb formaba parte del Comité Ejecutivo de la FIFA y era miembro del Comité de Transparencia de FIFA. Tremenda ambivalencia, pero, era así.
En su momento, Jeffrey Webb estuvo en el país, estableció contactos con las altas esferas del fútbol nacional y se le recibió con distinción. Pues bien, a este señor la Comisión de Ética Independiente de la FIFA, el mismo organismo que sancionó a Osiris Guzmán, lo inhabilitó de por vida y, en el juicio que se le sigue en New York, Webb se declaró culpable y deberá devolver 6.7 millones de dólares a las autoridades.
Otro asiduo visitante al país en su calidad de Oficial de Desarrollo de FIFA, era Julio Rocha, quien durante 26 años fue presidente de la Federación de Fútbol de Nicaragua. Rocha fue detenido en Suiza, extraditado a EE.UU y después de declararse culpable, falleció a los 67 años de edad.
La avaricia demostrada por el paraguayo Juan Angel Napout (60 años), ex presidente de Conmebol y Vicepresidente de FIFA, le costó la inhabilitación de por vida del fútbol, además de haber sido obligado a devolver más de 4 millones de dólares y purgar 9 años de cárcel.
Desafortunadamente, la lista es larga y, seguir removiendo las indecencias de los dirigentes de turno no es edificante, por eso paramos acá.
Ahora es el momento de aportar elementos para que nuestro fútbol gane credibilidad, que es el valor más importante que cualquier persona o institución puede tener.
Como doliente del fútbol criollo, anhelamos a que la bondad supere a la maldad y a que la honestidad prevalezca sobre la corrupción.

